Un trágico accidente vial ocurrió en la mañana del sábado en el kilómetro 61 de la carretera Xochimilco–Oaxtepec, específicamente en la conocida como ‘Curva del Diablo’, en el municipio de Morelos. Un autobús que transportaba 32 pasajeros, todos ellos excursionistas originarios de Milpa Alta, Ciudad de México, se volcó y cayó a una barranca, dejando un saldo lamentable de ocho personas fallecidas y 24 lesionadas.
El autobús particular, identificado con placas LC17212, se dirigía hacia el Centro Vacacional Oaxtepec cuando el conductor aparentemente perdió el control del vehículo en un tramo reconocido por su alta peligrosidad y antecedente de múltiples accidentes. Este incidente refleja la complejidad y el riesgo que presenta esta curva para los conductores, especialmente en vehículos de gran tamaño y con pasajeros a bordo.
Detalles del accidente y atención a los afectados
«Desde el primer momento, las autoridades estatales y federales han desplegado todos los recursos necesarios para atender a las víctimas y garantizar su atención médica oportuna y especializada,» informó la gobernadora Margarita González Saravia, mostrando solidaridad con las familias afectadas y subrayando la importancia de la coordinación institucional en estos momentos críticos.
Tras el accidente, se reportó que un menor fue trasladado vía aérea al Hospital General Regional No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Cuernavaca, para recibir atención especializada. Además, 13 personas ingresaron al Hospital General de Cuautla ‘Dr. Mauro Belaunzarán Tapia’, donde tres pacientes presentan lesiones graves que requieren seguimiento intensivo, dos tienen fracturas, y ocho más sufren contusiones y raspones. Se prevé que otra persona será valorada en el Hospital Comunitario de Ocuituco, mientras los hospitales públicos permanecen en alerta para la posible llegada de más heridos.
En la respuesta inmediata participaron diversas instituciones entre ellas la Coordinación Estatal de Protección Civil Morelos (CEPC), cuerpos municipales de Cuautla, Ocuituco, Temoac, Tlayacapan y Tlalnepantla. También estuvieron presentes equipos especializados como ERUM, CRUM, la Cruz Roja delegación Morelos, el grupo voluntario ENRUM, así como la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional, y autoridades de protección civil de la Ciudad de México y del Estado de México con la Unidad Relámpago. La Unidad Aérea de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos también desempeñó un papel fundamental en las labores de rescate.
Este accidente pone de manifiesto las condiciones riesgosas que presenta la ‘Curva del Diablo’, una zona que ha acumulado antecedentes desafortunados en términos de seguridad vial. Por ello, se vuelve imperativa una evaluación rigurosa y medidas efectivas para mitigar futuros accidentes en esta ruta.
La gobernadora Margarita González Saravia aseguró que desde el momento del accidente se activaron los protocolos de emergencia y que se continuará informando a la población a través de los canales oficiales. Este compromiso de transparencia es crucial para mantener a las familias y a la comunidad informadas sobre el estado de salud de los heridos y el avance de las investigaciones.
El gobierno estatal ha declarado que dará seguimiento continuo a la evolución médica de las personas lesionadas y mantendrá la actualización permanente de la información conforme se avancen en las pesquisas. Esta tragedia llama nuevamente la atención sobre la necesidad de reforzar la seguridad vial en zonas críticas, especialmente en carreteras con curvas peligrosas y altos índices de accidentes.
En síntesis, este lamentable suceso subraya la urgencia de establecer protocolos más estrictos y mejorar las condiciones de infraestructura vial para salvaguardar la vida de los viajeros. La colaboración entre autoridades locales, estatales y federales, así como la concientización de conductores, será fundamental para evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro cercano.