El brote de sarampión en México sigue activo y representa un desafío sanitario considerable, con 11 mil 419 casos confirmados y 30 mil 127 casos probables bajo estudio durante el periodo 2025-2026, según el último informe epidemiológico actualizado al 26 de febrero de 2026. Este aumento reciente refleja la persistencia de la circulación del virus en múltiples regiones del país.
En las últimas horas se registraron 153 casos nuevos, un indicativo claro de que la transmisión continúa de manera sostenida a nivel nacional. Este fenómeno subraya la necesidad de reforzar las medidas de vigilancia epidemiológica y las estrategias de vacunación para contener el avance del virus.
El brote inicialmente concentrado tuvo su mayor impacto en Chihuahua con cuatro mil 513 casos confirmados, principalmente durante la fase explosiva de 2025. Sin embargo, la propagación del virus se ha desplazado hacia otras zonas, con Jalisco encabezando el registro de nuevos casos en 2026, con tres mil 603, seguido de Chiapas, Ciudad de México, Michoacán y Guerrero, que configuran el nuevo epicentro de transmisión comunitaria en expansión.
Muertes asociadas al sarampión
En cuanto a la mortalidad, Chihuahua presenta la cifra más alta con 21 fallecimientos, marcando la mayor afectación severa del brote. Durango, Jalisco, Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Ciudad de México, Chiapas y Guerrero reportan defunciones adicionales, totalizando 32 muertes en todo el país. A nivel nacional, la tasa de letalidad se mantiene en aproximadamente 0.28%, cifra que refleja la gravedad del brote y la importancia de un control efectivo.
Distribución territorial de casos activos
Además de las entidades con alta incidencia, Sinaloa, Sonora y Durango mantienen circulación activa del virus con un significativo número de casos confirmados. En total, los contagios se han registrado en 392 municipios, lo que evidencia una transmisión comunitaria extensa y dispersa geográficamente.
Los 30 mil 127 casos probables aumentan la preocupación, ya que representan la velocidad real del brote y suelen anticipar futuros incrementos en casos confirmados. Estos casos sospechosos se concentran mayormente en Jalisco, Chihuahua, Chiapas y Ciudad de México, mientras que Guerrero, Michoacán y Durango evidencian una expansión más reciente.
La curva epidémica indica una segunda fase ascendente, caracterizada por un crecimiento menos abrupto pero constante y territorialmente más disperso en comparación con la etapa inicial en 2025.
Grupos de riesgo frente al sarampión
En cuanto al perfil de edad de los afectados, los niños de uno a cuatro años predominan entre los casos confirmados con mil 582, seguidos por menores de cinco a nueve años y adultos jóvenes de entre 25 y 29 años. Sin embargo, la tasa de incidencia más elevada corresponde a los menores de un año, con 59.38 casos por cada 100 mil habitantes, perfil que presenta la mayor vulnerabilidad debido a la ausencia de un esquema completo de vacunación y un riesgo elevado de complicaciones severas.
La distribución afectiva entre la población infantil y los adultos jóvenes demuestra que el brote mantiene una transmisión activa en ambientes escolares, laborales y urbanos, consolidando su avance territorial sostenido en 2026. Esto requiere una respuesta integral para proteger a estos grupos vulnerables y detener la propagación en la comunidad.