En Arroyo Grande, algunos residentes han manifestado inquietudes sobre la seguridad y los costos a largo plazo de un nuevo proyecto peatonal en la carretera Huasna. Según la ciudad, existen quejas relacionadas con la seguridad del paso peatonal ubicado en Huasna Road, frente a Strother Park, que datan desde 1979.
César Lomelí, residente en Huasna Road, comenta que no es raro ver vehículos a alta velocidad en esta vía. Aunque reconoce que el exceso de velocidad es un problema, considera que la solución propuesta, una isla peatonal, no es la adecuada. Su preocupación aumentó al enterarse de que su vecino recibiría en frente de su casa esta isla de refugio peatonal y que los carriles se estrecharían, limitando el espacio para que los peatones crucen la calle.
Por su parte, John Benedetti, el ingeniero senior encargado del proyecto, defiende la iniciativa señalando que esta mejora diseñará formas más seguras para que los peatones crucen, reduciendo la distancia que deben recorrer y alentando a los conductores a disminuir la velocidad gracias a nuevas señales y modificaciones viales.
Un punto crítico de preocupación para Lomelí es que su vecino perdería uno de los pocos espacios para estacionamiento frente a su vivienda. Benedetti indicó que debido a estas preocupaciones, el diseño del proyecto fue modificado ligeramente, retirando parte de la pintura de la acera roja para habilitar más espacio de estacionamiento en la calle.
El proyecto, con una duración estimada de dos meses, es financiado por el Programa de Mejoras de Seguridad en Carreteras con una subvención de aproximadamente 340,560 dólares destinada a varios proyectos dentro de la ciudad. Lomelí señaló que no recibieron notificación previa sobre el proyecto y criticó la falta de reuniones o consultas públicas.
Sin embargo, Benedetti afirmó que desde marzo de 2025 la información ha estado disponible y que la ciudad ha sostenido múltiples conversaciones con los residentes. Además, mencionó que la persona afectada directamente recibió una carta en febrero y que antes hubo reuniones del consejo municipal. Invitó a los vecinos a involucrarse activamente en los procesos para obtener resultados.
Este caso refleja el constante desafío entre la implementación de mejoras urbanas para la seguridad y las preocupaciones de los residentes sobre el impacto en su calidad de vida y la comunicación con las autoridades.