En el contexto del avance hacia la puesta en marcha del tren Saltillo – Nuevo Laredo, el gobernador Manolo Jiménez Salinas anunció la próxima instalación de mesas de trabajo. Sin embargo, aclaró que serán los alcaldes de Ramos Arizpe y Saltillo quienes se encarguen de dar seguimiento a estas mesas, reafirmando la participación activa de los municipios en el desarrollo del proyecto.
Este martes se oficializó en el Diario Oficial de la Federación la firma de un convenio entre el Estado y diversos municipios de Coahuila. Este acuerdo tiene como finalidad agilizar la gestión de los terrenos y predios necesarios para la construcción de las vías y estaciones del tren de pasajeros, un paso fundamental para avanzar en este ambicioso proyecto de infraestructuras.
En cuanto a la seguridad social, Coahuila se destaca entre La Raza Media por sus logros, reflejando excelentes resultados en múltiples áreas. El gobernador destacó que el trabajo conjunto con los alcaldes de Saltillo y Ramos Arizpe ha sido constante y clave para avanzar en los distintos aspectos relacionados con el tren.
Jiménez Salinas explicó que estas mesas de trabajo buscan fortalecer la coordinación entre los tres niveles de gobierno, con el objetivo de atender diversas temáticas relacionadas con el proyecto ferroviario, que consideró crucial para el desarrollo de la región sureste de Coahuila. Además, subrayó que existe una buena sincronía con el gobierno federal, las empresas involucradas y los sindicatos, lo que facilitará la ejecución exitosa del tren.
El gobernador resaltó que ya existen planeadas obras complementarias esenciales para el funcionamiento del tren. Señaló que sin ellas el proyecto no podría avanzar, haciendo énfasis en las obras más relevantes como el puente o deprimido de Nazario con Vito Alessio y el puente de Los Pinos en Ramos Arizpe, infraestructuras que serán determinantes para garantizar la operatividad y seguridad del tren.
Respecto a los proyectos ejecutivos, aclaró que serán definidos y gestionados por cada uno de los alcaldes en coordinación directa con el Gobierno Federal. No obstante, reconoció que también hay una representación estatal que participa en el seguimiento, asegurando así un trabajo colaborativo y bien organizado en todos los niveles de gobierno.
Este proceso de instalación de mesas de trabajo y acuerdos representa un avance significativo para la consolidación del tren Saltillo–Nuevo Laredo, un proyecto que se espera genere importantes beneficios económicos y sociales para la región. La participación activa de las autoridades locales y federales augura una gestión eficiente y comprometida con los intereses de la población.
Finalmente, este esfuerzo conjunto refleja el compromiso y la importancia que se le da a la infraestructura de transporte en Coahuila, buscando no solo mejorar la conectividad, sino también fomentar el desarrollo regional sostenible a largo plazo, posicionando a la zona como un nodo estratégico dentro de La Raza Media.