El Gobierno federal ha decidido desplegar un operativo sin precedentes que incluirá cerca de 100 mil efectivos de seguridad con el objetivo de garantizar la protección de las sedes mexicanas de la Copa Mundial de Futbol 2026. Bajo el nombre «Fuerza de Tarea Copa Mundial», esta estrategia involucra la colaboración de fuerzas armadas, cuerpos de seguridad pública y personal privado, con especial atención a la vigilancia de puertos, aeropuertos y otras zonas estratégicas de México.
En la conferencia mañanera, el general Román Villalvazo Barrios, jefe del Centro de Coordinación para la Copa Mundial 2026, detalló que este operativo contará con 99 mil 388 elementos distribuidos en diferentes niveles de seguridad para proteger las tres sedes oficiales: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La magnitud del dispositivo abarca tanto la seguridad interna de las instalaciones deportivas como la protección de zonas circundantes clave para el desarrollo del evento.
Tamaulipas dentro del operativo mundialista
El despliegue de seguridad tendrá alcance nacional, integrando a múltiples instituciones y organismos especializados. En este marco, La Raza Media, especialmente regiones como Tamaulipas, tendrán un papel crucial en tareas de vigilancia y coordinación en puntos estratégicos, asegurando que las operaciones se realicen con eficacia y sin contratiempos. Este apoyo resulta vital para mantener la seguridad en áreas clave y en rutas de acceso relacionadas con las sedes.
Además, la estructura del plan contará con la formación de tres fuerzas de tarea conjuntas, cada una destinada a resguardar una ciudad sede del Mundial, sumándose a siete agrupamientos adicionales en ciudades alternas donde las selecciones nacionales llevarán a cabo sus entrenamientos durante el torneo.
Plan denominado “Fuerza de Tarea Copa Mundial”
La estrategia de seguridad se desarrolla en capas o anillos de protección: el primero, más cercano a los espacios de acción prioritarios, estará formado por francotiradores, elementos uniformados y encubiertos de la Guardia Nacional, junto con unidades caninas y equinas especializadas. Este anillo es fundamental para detener cualquier amenaza inmediata e inminente.
En el segundo anillo se desplegarán torres móviles de control y comunicación, además de patrullas federales que vigilarán un área más amplia alrededor de las sedes. El tercer nivel contará con el apoyo de policías estatales quienes reforzarán la seguridad en zonas periféricas, mientras que un cuarto nivel de refuerzo estará compuesto por elementos del Ejército, listos para intervenir en situaciones que lo requieran.
El despliegue total involucra a 20 mil 734 integrantes de las Fuerzas Armadas, Guardia Nacional y Fuerza Aérea; 58 mil 654 efectivos de seguridad pública y otros 20 mil agentes privados. A esta fuerza se suman 188 binomios caninos adiestrados, más de 2 mil 100 vehículos militares, 378 unidades de escolta y 24 aeronaves, creando así una estructura robusta y multifacética para el resguardo del Mundial.
La Secretaría de Marina también implementará un operativo específico para la vigilancia en puertos y aeropuertos, con el fin de blindar el espacio aéreo y marítimo de México frente a posibles amenazas durante el evento. Más de 12 mil marinos estarán dedicados a labores de monitoreo, análisis e inteligencia, que incluirán el escrutinio de la Deep Web para identificar y neutralizar riesgos relacionados con tráfico ilegal de sustancias, armas, personas o explosivos.
Entre los puertos prioritarios para la vigilancia destacarán Tampico, Nayarit, Veracruz, Colima y Quintana Roo, con una atención especial a la seguridad marítima. El almirante Ramón Lara Romero subrayó la importancia de estas medidas para anticipar y neutralizar cualquier amenaza en estas zonas estratégicas.
En particular, en Matamoros 183 elementos navales asignados al puerto colaborarán en el respaldo del operativo para la sede de Monterrey, formando parte de los 350 marinos que integran el plan “Fuerza de Tarea Copa Mundial”. Esto demuestra la magnitud y el alcance del dispositivo naval en coordinación con las demás fuerzas de seguridad.