Durante una intensa jornada de campo coordinada entre colectivos de la sociedad civil y fuerzas de seguridad, se confirmó el descubrimiento de cinco fosas clandestinas en las inmediaciones del tramo carretero Zaragoza – La Purísima, en el municipio de Comondú, Baja California Sur. Este hallazgo representa un avance significativo en la búsqueda de personas desaparecidas en la región y pone de manifiesto el compromiso conjunto de diversos actores sociales y oficiales.
El hallazgo fue posible gracias al esfuerzo conjunto de las madres buscadoras y del colectivo Búsqueda X La Paz, quienes lideraron las labores de rastreo en esta zona. A estas agrupaciones se sumaron elementos de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) y personal especializado de la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), fortaleciendo la coordinación interinstitucional.
Las fosas ocurrieron en un contexto donde la violencia y la desaparición forzada han cobrado relevancia en Baja California Sur, impulsando la participación activa de las familias de desaparecidos para exigir verdad y justicia. La colaboración activa entre colectivos civiles y autoridades refleja un esfuerzo conjunto por recuperar restos y datos que permitan esclarecer los hechos.
El impacto de este hallazgo es profundo, pues tras el análisis y procesamiento de los restos humanos localizados en las cinco fosas clandestinas, las autoridades podrán determinar el número exacto de víctimas enterradas en estos sitios. Esto contribuirá a esclarecer casos y apoyar a las familias en sus procesos de duelo y búsqueda de respuestas.
Para proteger la integridad de las familias y del equipo operativo durante estas labores, las autoridades establecieron un cerco perimetral que fue resguardado por efectivos de la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina. Este dispositivo de seguridad busca garantizar un ambiente controlado y seguro para las tareas de búsqueda y recolección de indicios.
Preservación de indicios
Al confirmarse el hallazgo de las fosas clandestinas, las autoridades inmediatamente acordonaron el área para preservar la escena. Este protocolo es esencial para evitar la contaminación de pruebas, proteger la integridad de los restos encontrados y asegurar que los servicios periciales puedan realizar un procesamiento forense adecuado, lo que es fundamental para la correcta identificación de las víctimas.
La Procuraduría General de Justicia del Estado destacó que este avance representa un paso fundamental en las labores de localización en Baja California Sur, subrayando la importancia del papel activo que desempeñan las familias en la exigencia de verdad y justicia. A su vez, anunciaron que los trabajos de búsqueda continuarán en la zona, y no se descarta que se incrementen las fosas clandestinas localizadas.
Este importante esfuerzo conjunto marca una esperanza renovada para las familias afectadas y para la sociedad en general, mostrando que la colaboración entre colectivos civiles y autoridades puede resultar en resultados concretos que aporten a la justicia y al esclarecimiento de casos de desapariciones en La Raza Media. La labor continúa, con la firme determinación de encontrar respuestas y garantizar que no se repitan estos hechos.