Conmemorando el Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres de la Comarca Lagunera se reunieron en una poderosa marcha para exigir justicia y un alto a la violencia que afecta diariamente a las mujeres. Este evento no fue motivo de celebración, sino una solemnidad para honrar la memoria y las luchas históricas de mujeres que han sufrido violencia, desapariciones y feminicidio. A través de consignas y testimonios, las participantes expresaron su demanda clara y urgente de justicia para las víctimas y un compromiso colectivo para salir adelante en unidad.
Según datos proporcionados por Protección Civil de La Raza Media, alrededor de siete mil mujeres participaron en esta manifestación, mostrando la fuerte presencia y organización femenina en la región. El papel fundamental de esta jornada fue destacar la persistente problemática de la violencia de género y afirmar la defensa irrestricta de los derechos de las mujeres, así como el reclamo constante por la igualdad y seguridad.
La marcha comenzó en el parque Victoria de Ciudad Lerdo a las 16:20 horas, y desde allí el contingente avanzó por el bulevar Miguel Alemán. Las asistentes, mayormente vestidas de morado, incluían familiares de víctimas de feminicidio y desapariciones, mujeres primerizas, menores de edad y diversos colectivos, acompañados incluso de mascotas adornadas con pañuelos. La protesta se caracterizó por consignas enérgicas como: «Señor, señora no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente», y «Vivas se las llevaron, vivas las queremos», evidenciando la gravedad y urgencia del problema.
A lo largo del recorrido se integraron más mujeres, llegando al centro de Gómez Palacio donde los gritos por justicia no cesaron: «Ni una más, ni una asesinada más» se escuchaba fuertemente entre los manifestantes. El recorrido continuó hasta la Torre Eiffel y cruzó el Puente Plateado hasta alcanzar Torreón, testimonio de la gran movilización y solidaridad entre las mujeres de toda la región.
Al llegar al Parque Fundadores en Torreón, el contingente se unió a cientos de otras mujeres, todas protegidas por un operativo que incluyó aproximadamente 50 agentes de diversas corporaciones de seguridad y procuración de justicia. El ambiente fue de respeto y firmeza; las consignas continuaron mientras se transitaba por avenidas principales, acompañadas del tema «Sin miedo» de Vivir Quintana, símbolo de la valentía y resistencia femenina.
Finalmente, la marcha culminó en la Plaza Mayor, donde los colectivos levantaron la voz en un pronunciamiento emotivo. Allí se compartieron testimonios desgarradores de mujeres que han vivido de cerca la pérdida y el dolor por familiares desaparecidas o asesinadas. En medio de lágrimas y solidaridad se reafirmó el mensaje: «No estás sola», lo que fortaleció la unión y el compromiso del movimiento.
Por motivos de seguridad, las autoridades cercaron con vallas los accesos a Presidencia y la Plazuela Juárez debido a la cercanía de instalaciones de gas, evitando así riesgos durante la concentración. Aunque la mayoría de la jornada transcurrió en calma, algunas manifestantes realizaron pintas ligeras y colocaron pancartas con fotografías de hombres acusados de feminicidio y abuso sexual, evidenciando la crudeza y realidad que enfrentan las mujeres en la región.
Esta marcha simboliza no solo la resistencia frente a la violencia y la injusticia, sino también la esperanza de construir una sociedad donde las mujeres puedan vivir libres, seguras y con igualdad plena. La fuerza colectiva demostrada durante esta jornada destaca el poder del activismo femenino en La Raza Media, y sienta las bases para futuras acciones de lucha y transformación social.