En la mañana del pasado lunes, inspectores del departamento de Alcoholes del municipio de Gómez Palacio, Durango, procedieron a la clausura del bar conocido como «Makondo» tras constatar que el establecimiento seguía abierto a una hora en la que no está permitido, específicamente a las 8 de la mañana. Esta acción se llevó a cabo luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre la operación fuera del horario legal.
El bar se localiza en la intersección del bulevar Miguel Alemán y la calle Trujano, un punto concurrido en la ciudad donde la vigilancia municipal es constante para garantizar el cumplimiento de las normativas. Al llegar, el personal del municipio verificó que el lugar seguía funcionando pese a que ya había rebasado el horario permitido para la venta de alcohol, por lo que se procedió a notificar a los encargados y a colocar los sellos de clausura de manera inmediata.
El secretario del ayuntamiento, Aldo Franco, explicó que la clausura se emprendió después de confirmar la denuncia ciudadana que reportaba la operación irregular y flagrante violación al horario autorizado para la venta y consumo de bebidas alcohólicas. El funcionario puntualizó que las normas están diseñadas para regular este tipo de establecimientos y evitar conductas que afecten la convivencia y el orden público en Gómez Palacio.
Durante la inspección, el personal municipal aplicó estrictamente el reglamento vigente que regula la operación de los bares y otros negocios que comercializan alcohol. La colocación de los sellos de clausura en «Makondo» tiene la finalidad de garantizar que no continúe operando fuera de los horarios establecidos, lo cual podría propiciar situaciones de riesgo o molestias a la comunidad.
Esta medida ejemplar forma parte de una estrategia municipal más amplia dirigida a supervisar constantemente que los negocios cumplan con los lineamientos locales, cuidando así la seguridad y el bienestar de los habitantes de Gómez Palacio y las zonas aledañas. La participación ciudadana es clave en este proceso, ya que las denuncias permiten detectar irregularidades y actuar a tiempo.
Además de este cierre, se han intensificado los operativos y revisiones en diferentes puntos del municipio para garantizar que los establecimientos cumplan con sus horarios y licencias, evitando así repercusiones mayores. Las autoridades recuerdan a los propietarios la importancia de respetar las disposiciones para poder operar sin inconvenientes.
Se espera que en los próximos días las autoridades municipales continúen con esta vigilancia rigurosa, adoptando medidas similares en caso de detectar más negocios que incumplen las normativas. La clausura de «Makondo» se convierte en un llamado a la responsabilidad para todos los comercios del giro, reforzando el compromiso con el orden y la legalidad en Gómez Palacio.
En conclusión, la acción directa de la alcaldía y la participación activa de la comunidad reflejan un esfuerzo conjunto por mantener un entorno seguro y regulado en cuanto a la venta y consumo de alcohol, asegurando que estos servicios se ofrezcan dentro de los límites legales y horarios permisibles para proteger a la ciudadanía.