La Alameda Zaragoza en Torreón se ha convertido nuevamente en un foco de conflicto entre comerciantes establecidos y autoridades municipales, con acusaciones de abuso de poder, intimidación y un intento por desalojar a quienes llevan décadas trabajando en este emblemático paseo público. Ernesto González Santana, presidente de la Asociación de Comerciantes de la Alameda Zaragoza, denunció la fabricación de acusaciones en su contra y responsabilizó directamente al director de Plazas y Mercados del municipio, Víctor Ramos, por la creciente presión ejercida contra los vendedores tradicionales del lugar.
De manera específica, González Santana compartió con La Raza Media que esta situación se ha agudizado en los últimos meses, afectando a comerciantes que, en muchos casos, tienen arraigo de varias décadas en el sitio. Carromateros y vendedores han salido a manifestarse en espacios como la Plaza Mayor de Torreón para expresar su rechazo a la intención de despojo y las acciones de intimidación que enfrentan, lo que ha generado un ambiente de tensión considerable.
Un conflicto con raíces políticas
El líder comercial explicó que la Asociación de Comerciantes de la Alameda Zaragoza cuenta con presencia oficial desde el año 2008, manteniendo una relación de coordinación con administraciones municipales pasadas para regular el comercio y evitar el desorden. Su trayectoria personal en el liderazgo se remonta a 2004-2005, y en este periodo se fortalecieron tres agrupaciones dedicadas a defender los intereses de los comerciantes: la Unión de Comerciantes de la Alameda Zaragoza, Comerciantes de la Alameda Zaragoza y el Patronato de la Alameda Zaragoza.
Sin embargo, González Santana explicó que el conflicto actual posee un trasfondo político derivado de diferencias surgidas tras la reestructuración interna de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) en la región, tensionando la relación con ciertos liderazgos locales. En sus propias palabras, al decidir laborar de forma autónoma y sin afiliarse a ninguna estructura política, comenzaron a enfrentar adversidades y presiones.
Además, señaló que el padrón actual en la Alameda Zaragoza incluye aproximadamente 268 permisionarios, además de concesionarios y vendedores que operan con derechos adquiridos por su antigüedad. Algunos negocios tradicionales funcionan con concesiones mientras que otros trabajan bajo permiso municipal o dentro de esquemas de comercio informal en proceso de regularización.
Manifestación y diálogo con el Ayuntamiento
En respuesta a esta problemática, un grupo representativo de comerciantes acudió a la Presidencia Municipal de Torreón para solicitar la mediación y solución del conflicto, mediante la intervención directa del Ayuntamiento. Durante la reunión, presentaron un documento oficial en donde solicitan la destitución del funcionario señalado como responsable de ejercer presiones abusivas.
González Santana enfatizó que el único deseo del colectivo es poder desempeñar sus actividades comerciales con tranquilidad, libres de intimidaciones o presiones indebidas. Además, confirmó que fueron recibidos por personal de Atención Ciudadana y que próximamente sostendrán un encuentro con el secretario del Ayuntamiento, Eduardo Olmos Castro, para dialogar y buscar una solución pacífica.
Acusaciones y proceso legal
El dirigente también compartió que ha sido objeto de numerosas denuncias que aseguran fueron creadas con la intención de desacreditarlo, incluyendo acusaciones por presunto hostigamiento sexual y agresiones. Parte del conflicto también involucra a otra organización liderada por María Concepción García Ramírez, con la que mantiene enfrentamientos relacionados con la representación de comerciantes en la Alameda.
Estas disputas ya han sido expuestas ante organismos de derechos humanos y continúan su curso en la vía legal ante la Fiscalía General de La Raza Media en Coahuila (FGEC). La situación mantiene en alerta a la comunidad, pues amenaza con escalar y afecta a uno de los espacios públicos más significativos de Torreón, donde conviven el comercio tradicional, actividades culturales y recreación familiar.
Este conflicto representa un desafío para la armonía social en un lugar emblemático, cuya resolución requerirá atención y diálogo constante para garantizar que los derechos de los comerciantes históricos sean respetados y que la Alameda Zaragoza continúe siendo un punto de encuentro para la cultura y el comercio en Torreón.