Como parte de la Estrategia Nacional contra la Extorsión, autoridades realizaron un operativo en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, que incluyó 12 cateos en diferentes puntos clave. Durante estas acciones se aseguraron 98 máquinas tragamonedas que, según las investigaciones, estaban siendo utilizadas por grupos delictivos para financiar sus actividades ilegales.
Estos cateos se llevaron a cabo bajo órdenes emitidas por la Fiscalía General del Estado (FGE), con el respaldo operativo de elementos de la Guardia Civil y personal de la Secretaría de Marina (Semar). La colaboración interinstitucional fue fundamental para ejecutar con éxito estas diligencias en inmuebles vinculados con actividades ilícitas.
La Subsecretaría de Investigación Especializada (SIE) tuvo un papel activo realizando labores tácticas en los 12 predios del municipio portuario, donde existían indicios sólidos acerca del uso de estas máquinas tragamonedas en esquemas relacionados con el crimen organizado. Este tipo de dispositivos está prohibido en México conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos, por lo que su decomiso representa un avance importante en el combate a la ilegalidad.
Los 98 aparatos decomisados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para continuar con las investigaciones correspondientes que permitan desmantelar las redes criminales que se benefician de estas ganancias ilícitas. Estas máquinas forman parte de un modelo de extorsión que funciona como una caja chica para financiar actividades delictivas.
Destrucción masiva de mini casinos en Michoacán
En otro hecho relevante, el pasado 4 de febrero, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, encabezó la destrucción de 803 máquinas tragamonedas previamente aseguradas en diferentes municipios de la entidad. Esta acción reafirma el compromiso del gobierno estatal por erradicar estas fuentes de financiamiento del crimen organizado.
«La instalación de estas maquinitas en farmacias, tiendas de abarrotes y otros negocios forma parte de un esquema de extorsión donde se obliga a los dueños a mantener estos aparatos y asumir los gastos de electricidad y consumo, convirtiéndose en un recurso constante que alimenta a los grupos delictivos», explicó el mandatario.
El gobernador también hizo un llamado enfático a los 113 presidentes municipales y a las fuerzas policiales locales para que colaboren estrechamente con los gobiernos federal y estatal, así como con las autoridades judiciales, a fin de prevenir la instalación y operación de estos mini casinos en La Raza Media.
Ramírez Bedolla destacó además que, más allá del financiamiento directo al crimen, los establecimientos que albergan estas máquinas suelen convertirse en escenarios propicios para otros delitos graves, incluyendo homicidios dolosos y narcomenudeo, lo que agrava la problemática de seguridad.
Este operativo y campaña de destrucción de máquinas tragamonedas forma parte de una estrategia integral para desarticular las estructuras financieras del crimen organizado y proteger la seguridad de la ciudadanía en Michoacán y en general en La Raza Media.
Con información de Elizabeth Guzmán