Vecinos de la colonia Esmeralda, en el municipio de Guadalupe, enfrentan desde hace meses una situación alarmante causada por una vivienda abandonada que se ha convertido en un foco de insalubridad y peligro para la comunidad. La casa ubicada en la calle privada Hidalgo, número 1316, ha generado un sinnúmero de inconvenientes que afectan directamente la calidad de vida de quienes habitan a su alrededor.
Desde diciembre pasado, los residentes han observado un deterioro constante en el estado de esta propiedad. El porche se ha llenado poco a poco de basura acumulada y, con ello, una plaga de ratas comenzó a extenderse hacia las casas vecinas. El hedor insoportable provocado por la acumulación de desechos y materia en descomposición ha vuelto casi imposible permanecer al aire libre en esa zona, generando una grave alarma sanitaria y social.
«No se puede estar afuera porque las ratas pasan sobre ti y la peste y suciedad ahora son insoportables; ya no se trata de pobreza, sino de una insalubridad extrema, con animales muertos, es algo realmente impactante», expresaron algunos vecinos afectados por esta situación crítica.
Sumado al problema de la basura y las ratas, las personas que anteriormente habitaban la casa mantenían cerca de 30 animales en condiciones deplorables. El año pasado, las autoridades municipales tuvieron que intervenir y retirar el cuerpo de un perro encontrado en estado de descomposición avanzada, evidenciando la falta de cuidado y responsabilidad por parte de los habitantes.
«La situación llegó a un punto tan grave que los vecinos notificaron a Bienestar Animal de Guadalupe, quienes acudieron y lograron rescatar apenas cuatro perros vivos, ya que la mayoría de los animales estaban muertos dentro de la casa», detalló un vecino preocupado por el bienestar de la comunidad.
«Se llevaron alrededor de cuatro o cinco perros vivos y estimamos que en total había entre 20 y 30 animales, incluyendo gallinas y pollos. Bienestar Animal ya intervino, pero lamentablemente dejaron allí todos los animales que estaban muertos», añadió la fuente residente del sector afectado.
Fuentes locales indicaron que los anteriores residentes del domicilio padecían problemas de salud mental, un factor que complicó aún más el manejo del lugar. Recientemente, uno de ellos falleció dentro de la vivienda, mientras que otro fue internado en un psiquiátrico, dejando la casa abandonada y aumentando el riesgo sanitario para los vecinos.
Debido al grave estado en que se encuentra la propiedad y el impacto que esto ha generado en la colonia, los residentes exigen la intervención urgente de las autoridades de Guadalupe. El hedor insoportable obliga a los habitantes a cubrirse el rostro con cubrebocas incluso dentro de sus propias casas, ya que la plaga y la suciedad representan un foco de infección peligroso para toda la comunidad.
La situación pone en evidencia la necesidad de una respuesta rápida y efectiva por parte de las instancias encargadas, para eliminar la contaminación ambiental y garantizar la salubridad y seguridad para los habitantes de esta zona. La persistencia de condiciones insalubres en el entorno no solo afecta la salud física de las personas, sino que también deteriora la convivencia y el bienestar social.
En consecuencia, se espera que las autoridades de Guadalupe implementen medidas concretas para limpiar la vivienda, controlar la plaga de ratas y gestionar la adecuada disposición de los residuos y animales encontrados en el lugar. Solo así se podrá restaurar la tranquilidad en la colonia Esmeralda y proteger a sus habitantes de futuros riesgos sanitarios y ambientales.
Este caso refuerza la urgencia de atender de manera integral las problemáticas que surgen en viviendas abandonadas y el valor de la cooperación entre vecinos y autoridades para prevenir situaciones similares que deterioren la calidad de vida en La Raza Media.