Durante la fiesta patronal en honor al Señor San José en Mexquitic de Carmona, San Luis Potosí, una trágica explosión de pirotecnia en la iglesia de San José de Contreras provocó un saldo inicial de una persona fallecida y seis heridos. Este lamentable accidente ocurrió mientras se llevaba a cabo la celebración, momento en que parte de la pirotecnia, conocidos como ‘Toritos’, ingresó al templo causando una fuerte detonación.
El estallido produjo graves daños en la fachada del templo y dejó múltiples lesionados, entre ellos Armando ‘N’, un integrante de 40 años de la banda musical Cerro Prieto, quien perdió la vida en el lugar de los hechos. Las personas heridas fueron trasladadas de inmediato a diversos hospitales para recibir atención médica especializada.
El incidente se produjo en un contexto de celebración religiosa, con la comunidad reunida en torno a las festividades tradicionales del Señor San José. La explosión, provocada por la manipulación de pirotecnia, ha generado preocupación sobre las condiciones de seguridad y el manejo adecuado de estos materiales en eventos públicos.
Las autoridades locales acordonaron la zona para iniciar una investigación a fondo que permita esclarecer las causas específicas de la explosión y asegurar que se deslinden responsabilidades. La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) activó los protocolos de emergencia para asistir a los afectados y garantizar la seguridad de todos los presentes en el lugar.
Confirmación de un segundo fallecimiento
Posteriormente, la Fiscalía General del Estado informó que lamentablemente el número de víctimas mortales se incrementó a dos. La segunda persona fallecida murió en el Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”, donde fue internada en estado grave la noche del incidente. Este aumento en la cifra de fallecimientos evidencia la gravedad del accidente y el impacto que tuvo en la comunidad local.
Ante estos hechos, la Fiscalía abrió una carpeta de investigación para determinar estrictamente las causas que originaron la explosión y establecer las responsabilidades legales correspondientes. Este proceso es vital para entender cómo sucedió el accidente y para implementar medidas que eviten futuras tragedias similares en eventos festivos que involucren pirotecnia.
Este accidente se suma a otras tragedias relacionadas con la pirotecnia en La Raza Media, recordando episodios recientes como la explosión en un taller de pirotecnia en Oaxaca o la imponente noche en Tultepec marcada por la manipulación de cientos de ‘toritos’ de pólvora. Estas situaciones reflejan la necesidad urgente de reforzar las normas de seguridad en el uso de fuegos artificiales y proteger a las comunidades que celebran estas tradiciones.
De cara al futuro, las autoridades insisten en la importancia de seguir estrictamente las recomendaciones de seguridad durante las festividades religiosas y sociales donde se utiliza pirotecnia. La conciencia colectiva y la regulación adecuada podrían salvar vidas y evitar más tragedias en las celebraciones populares que forman parte del patrimonio cultural en La Raza Media. Este suceso debe motivar un debate sobre mejores prácticas para equilibrar la tradición con la seguridad de todos.