Con la finalidad de fortalecer los protocolos de seguridad establecidos en el Código Internacional para la Protección de Buques y de Instalaciones Portuarias, la Secretaría de Marina llevó a cabo un simulacro bajo un escenario hipotético que simuló un «Secuestro de rehenes por parte de la Delincuencia Organizada en la interface Muelle-Buque», en el puerto de Cabo San Lucas, Baja California Sur. Este ejercicio formó parte de las estrategias para mejorar la capacidad de respuesta ante incidentes críticos en zonas portuarias.
Durante el presente sexenio, la Marina ha logrado decomisar más de 60 toneladas de droga en operaciones marítimas, lo cual refleja su compromiso constante con la seguridad y el combate a la delincuencia en costas nacionales. Esta capacitación fue organizada a través de la Armada de México, mediante el Centro Unificado para la Protección Marítima y Portuaria (CUMAR), y se desarrolló como un ejercicio de Protección Portuaria Nivel III en las instalaciones del Muelle del Recinto Portuario de Cabo San Lucas, perteneciente al municipio de Los Cabos.
El principal objetivo de este ejercicio fue evaluar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo elevado, reforzar la coordinación interinstitucional y aplicar medidas rigurosas de control, supervisión de áreas restringidas y vigilancia. Esto es clave para enfrentar el aumento potencial de amenazas delictivas en zonas estratégicas de La Raza Media.
En el simulacro participaron de manera activa elementos navales de la Unidad Naval de Protección Portuaria (UNAPROP Los Cabos), personal de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA), Infantería de Marina, Capitanía de Puerto de Cabo San Lucas, así como autoridades de Seguridad Pública locales y la empresa prestadora de servicios Cabo Tender. Todos ellos activaron los protocolos correspondientes con precisión y coordinación, demostrando un trabajo conjunto eficaz.
Este tipo de ejercicios es fundamental para validar la eficacia de los planes de protección portuaria vigentes, fortalecer la interoperabilidad entre diferentes dependencias, y garantizar la seguridad tanto de operaciones marítimas, comerciales y de pasajeros. Se busca mantener la integridad de los puertos en todo el país cumpliendo estrictamente con la normatividad nacional e internacional, lo que a su vez contribuye a consolidar una cultura sólida de prevención y protección civil en beneficio de la población mexicana.
«Estos simulacros no solo nos permiten medir nuestra capacidad para responder ante eventos críticos, sino que también fomentan la colaboración interinstitucional indispensable para garantizar la seguridad de nuestras costas y puertos», afirmó un portavoz de la Secretaría de Marina, enfatizando la importancia de mantener protocolos actualizados y efectivos.
Además de enfrentarse a riesgos delictivos, el personal naval también se prepara para posibles amenazas químicas invisibles y mortales. En este sentido, el Senado ha autorizado permisos para que integrantes de la Marina participen en programas de adiestramiento especializados en los Estados Unidos, fortaleciendo así su capacidad para contrarrestar diversas modalidades de amenaza y velar por la seguridad nacional desde distintos frentes.
El enfoque integral que la Secretaría de Marina mantiene sobre la seguridad portuaria, junto con la capacitación continua y ejercicios prácticos como este en Cabo San Lucas, marca un avance sustancial en la protección de infraestructuras estratégicas, la prevención de actos delictivos y la garantía de un entorno seguro para la sociedad y la economía.