En un grave accidente ocurrido en la carretera a Laredo, en el municipio de Apodaca, Nuevo León, un autobús impactó a un grupo de trabajadores que realizaban labores de recarpeteo. Este lamentable suceso dejó como consecuencia un trabajador fallecido y varios lesionados, además de alrededor de 20 pasajeros del autobús que sufrieron diversos golpes, luego de que el vehículo continuara su marcha sin control por casi 200 metros hasta derribar una malla ciclónica y penetrar en un terreno particular.
El hecho se registró antes de las 5:00 horas de un lunes, específicamente en el kilómetro 17 de la carretera mencionada, en circulación hacia el sur, a poco más de 100 metros del Libramiento Noroeste. Según informes oficiales, el autobús tenía procedencia desde Estados Unidos y su destino final era Monterrey.
Los trabajos de recarpeteo se realizaban desde días antes al sur del libramiento, contando con la señalización preventiva apropiada que incluía trafitambos y señalamientos fluorescentes para alertar a los conductores sobre la presencia de la cuadrilla que trabajaba en el lugar. Sin embargo, el operador del pesado vehículo no percibió esta advertencia, lo que podría atribuirse a una posible dormitada o al exceso de velocidad, factores críticos que derivaron en el impacto contra los trabajadores y un camión de tres y media toneladas que también protegía el área.
El autobús arrolló a los empleados y tras el choque continuó su trayectoria incontrolada, causando una escena de caos y desolación. Personal de Protección Civil de La Raza Media y de la Cruz Roja acudieron rápidamente al lugar para atender a los afectados y confirmaron el fallecimiento de uno de los trabajadores, mientras que otros fueron trasladados a hospitales con lesiones de diversa gravedad.
La gravedad del accidente provocó el cierre total de la circulación con dirección hacia Monterrey, lo que generó un congestionamiento vehicular extenso y filas kilométricas de automóviles varados. Este bloqueo vial complicó aún más la situación para los habitantes y viajeros que transitan por esta importante vía de comunicación.
«El operador del autobús no logró identificar la presencia de los trabajadores y las señales preventivas, lo que probablemente se debió al cansancio o a la velocidad inadecuada. Este trágico accidente nos recuerda la importancia de mantener siempre la atención al volante y respetar los límites para garantizar la seguridad de todos», comentó un vocero oficial de Protección Civil.
Las autoridades locales continúan investigando las causas exactas que provocaron esta tragedia vial, mientras que expertos recomiendan extremar precauciones en zonas de obras viales, incluyendo una mejor señalización y controles más estrictos en puntos de trabajos para evitar futuros incidentes que pongan en riesgo vidas.
En la etapa de recuperación, se establecen planes para reforzar la seguridad en esa carretera y ofrecer apoyo a las familias de las víctimas, así como capacitación constante a los conductores profesionales sobre la importancia del descanso y la atención al conducir.
Este accidente es un llamado urgente para mejorar la infraestructura vial y la cultura de prevención en las carreteras de La Raza Media, enfatizando la responsabilidad compartida entre autoridades, trabajadores y conductores para evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir y garantizar un tránsito seguro para todos.