Tras la detención de 28 individuos implicados en actos del fuero común y federal en las cercanías del poblado Dinamita, el gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, señaló que aún continúa pendiente la captura del líder principal del movimiento, prometiendo que será llevado ante la justicia próximamente. Esta situación refleja la complejidad del conflicto que se vive en esa región y la determinación de las autoridades para restablecer el orden.
El gobernador destacó que las acciones tomadas no se limitaron solamente al cierre de vías de comunicación, sino que también se interceptó un camión cargado con explosivos, poniendo en peligro incluso a los mismos manifestantes. Este hecho intensificó la gravedad de la protesta y justificó la intervención de las fuerzas de seguridad, poniendo en evidencia el riesgo que se corría durante las manifestaciones.
En relación con este episodio, se vinculó a proceso legal a las 28 personas arrestadas, y se subrayó que dichas detenciones responden a delitos relacionados con robo y extorsión ocurridos en tiempos previos al movimiento social. Villegas Villarreal señaló que en la movilización de Gómez Palacio, municipio clave en la comarca lagunera, el movimiento perdió su rumbo original y se tornó en acciones delictivas que no pueden ser toleradas por las autoridades.
«No se permitirá la liberación de estas personas porque cuentan con órdenes de aprehensión vigentes debido a delitos serios como robo y extorsión; jamás hubiéramos querido llegar a esta situación, pero la autoridad tuvo la obligación de actuar. El movimiento inicialmente se desvió, se fortalecieron líderes con antecedentes penales y aún quedan personas por detener. Lo digo con claridad, perseveraremos en la acción judicial.»
El gobernador también comentó que la iniciativa privada de la comarca lagunera duranguense solicitó intervención ante la persistencia de cierres carreteros luego de que concluyeran procesos legales locales. Estas acciones han generado un impacto negativo en la región, afectando a sectores productivos y sociales, y han obligado a las autoridades a actuar para preservar la seguridad y el orden público.
Preocupación por la escasez de agua en la presa La Rosilla y El Salto
Por otro lado, Villegas Villarreal manifestó su preocupación por la situación hídrica que enfrenta la ciudad de El Salto, donde las dos presas que suministran agua presentan filtraciones que podrían dejar a la comunidad sin el vital recurso. Este riesgo grave podría afectar a largo plazo la calidad de vida y el desarrollo de la población local.
Actualmente, no se ha logrado un acuerdo con los ejidatarios propietarios de los terrenos donde se planea construir un nuevo vaso regulador para garantizar el abasto de agua. El gobernador destacó que se están explorando diversas alternativas para alcanzar un consenso, incluso contemplan reanudar negociaciones formales con los dueños de las tierras para buscar una solución sostenible y justa para todas las partes involucradas.
Estos esfuerzos son cruciales para asegurar que la infraestructura hídrica pueda responder a las necesidades de la comunidad y evitar una crisis severa de suministro. Villegas Villarreal recalcó la importancia de continuar el diálogo y la cooperación entre autoridades, propietarios y ciudadanos para resolver este problema.
En suma, la situación actual en Dinamita y El Salto exige una atención integral por parte de las autoridades locales y federales. La detención de líderes y participantes involucrados en actos ilícitos, junto con la urgente atención a la crisis hídrica, reflejan los desafíos multifacéticos que enfrenta Durango en esta etapa. El gobernador se mantiene firme en sus compromisos y en la búsqueda de soluciones que restauren la paz y mejoren las condiciones para los habitantes.