La guerra con Irán, que lleva ya casi un mes, está afectando significativamente el presupuesto de los estadounidenses, no solo al momento de llenar el tanque de su auto, sino también al comprar una vivienda.
Los precios del petróleo crudo se encuentran cerca de sus niveles más altos en casi dos años, una situación que ha captado la atención en Estados Unidos. Kandace Redd, portavoz de AAA, señaló que desde septiembre de 2024 el precio del crudo ha oscilado mayormente entre los 58 y 75 dólares por barril, pero ahora está alrededor de 91 dólares por barril, lo que provoca un aumento en los precios de la gasolina, pues estos generalmente siguen la tendencia del petróleo.
El 60% del costo que se paga en la gasolinera está directamente vinculado al precio del crudo. Redd explicó que, de manera general, por cada dólar que sube el precio del petróleo, la gasolina incrementa aproximadamente dos centavos por galón.
Actualmente, el promedio nacional del precio por galón de gasolina regular es de 3.97 dólares. En California, el estado con los precios más altos, el promedio es de 5.82 dólares, y en San Luis Obispo alcanza los 5.94 dólares. Antes de que estallara el conflicto, el precio promedio nacional era de 2.98 dólares.
Los efectos de la guerra también se hacen sentir para los compradores de vivienda. Normalmente, las tasas de interés siguen la tendencia del precio del petróleo, y actualmente están nuevamente en torno al 6.5%. Dale Kaiser, agente inmobiliario en Cayucos, señaló que las tasas en una hipoteca a 30 años suelen estar entre 6.35% y 6.5%. Aunque en Cayucos, un destino preferido más para segundas residencias, no ha notado mucho impacto local, reconoció que en otras zonas puede ser más difícil.
Kaiser afirmó que las tasas han subido entre tres cuartos y un punto porcentual, lo que ha descartado a muchos compradores potenciales y ha complicado la obtención de un préstamo hipotecario. Por ello, aconseja a quienes piensan adquirir una casa ser financieramente cautelosos y comprar solo cuando realmente puedan permitírselo.
En definitiva, el conflicto bélico con Irán está deslizando al alza los precios de la gasolina y las tasas hipotecarias, lo que impacta directamente en la economía de las familias estadounidenses al aumentar sus gastos tanto en movilidad como en vivienda.