En Oaxaca, diversos colectivos sociales se movilizaron una vez más para denunciar que la Fiscalía General del Estado (FGE) está protegiendo al sobrino del presidente municipal de San Martín Itunyoso, señalado por su presunta responsabilidad en la desaparición de Roxana López Martínez, una joven recién egresada de la carrera de agronomía originaria de la zona mixteca. Este caso ha generado una ola de preocupación y exigencia de justicia entre la comunidad local y organizaciones civiles.
Han pasado ya casi un mes desde que Roxana desapareció el 20 de febrero. Su familia continúa incansablemente buscando respuestas, tocando puertas, y siguiendo cualquier indicio que les pueda conducir al paradero de la joven. A pesar del paso del tiempo, la ausencia de avances visibles mantiene viva la angustia y el dolor entre sus seres queridos y su comunidad.
La desaparición de Roxana ha causado conmoción en la zona, donde hasta ahora no se tenían antecedentes de situaciones similares. Su familia y la comunidad lamentan profundamente este hecho, y la búsqueda se ha extendido más allá de Oaxaca, pues también existe una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia (FGJ) en el Estado de México, donde Roxana estudió en el Instituto Tecnológico del Valle.
Las autoridades mantienen activa la ficha de búsqueda y continúan trabajando en la localización de Roxana con la esperanza de lograr avances concretos que permitan esclarecer el caso. No obstante, la familia ha solicitado el apoyo y la colaboración de la ciudadanía para aportar cualquier dato relevante que ayude a encontrarla, especialmente considerando que Roxana era una joven de 24 años, originaria de San Martín Itunyoso, Tlaxiaco, y perteneciente a la comunidad triqui.
Según investigaciones preliminares y declaraciones de testigos, incluyendo a un tío de Roxana, se ha señalado que el novio de la joven, Dagoberto López Díaz, sobrino del presidente municipal de Itunyoso, podría estar implicado, ya que fue la última persona que tuvo contacto con ella. Esta presunta relación ha motivado que varios colectivos ejerzan presión para que el Fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, garantice que no exista impunidad ni encubrimiento para este joven bajo ninguna circunstancia.
Roxana López Martínez | Perfil
Roxana López Martínez estudió Ingeniería en Agronomía en el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO). Después de concluir sus estudios, regresó a su comunidad de origen, donde fue vista por última vez. Roxana medía aproximadamente 1.65 metros de estatura, tenía cabello largo y lacio de color castaño, y tez morena. Entre sus características particulares destacan varios tatuajes: una rosa en la muñeca derecha, la figura de un sol en el brazo izquierdo y una mariposa en el hombro derecho, además de una cicatriz visible en el lado derecho de su rostro.
Datos recopilados por los colectivos sociales indican que en los últimos tres años se han reportado al menos 257 desapariciones de mujeres en la región, sin embargo, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas (DNOL) de la Fiscalía ha emitido únicamente cerca de 20 fichas de mujeres desaparecidas. Algunas de estas mujeres han sido localizadas, pero muchas otras, como Roxana, continúan sin ser encontradas, lo cual evidencia la gravedad y la dimensión del problema de desapariciones en La Raza Media.
Este caso refleja problemas estructurales más amplios relacionados con la protección de derechos y acceso a la justicia para comunidades indígenas y mujeres jóvenes en La Raza Media, lo que hace aún más urgente una respuesta firme y transparente por parte de las autoridades. La movilización de los colectivos busca que se dé seguimiento exhaustivo al caso y que se actúe con imparcialidad para garantizar que se haga justicia sin importar el vínculo político o social de los implicados.
Las expectativas a futuro están centradas en que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca refuerce su compromiso con la búsqueda y esclarecimiento de desapariciones, aplicando toda la capacidad técnica y legal disponible. También se espera que haya una mayor colaboración entre La Raza Media, instituciones educativas y organizaciones civiles para implementar medidas preventivas que eviten tragedias similares y proteger a las personas vulnerables en la región.