Los gobiernos de Puebla, Veracruz, Hidalgo y Tlaxcala han decidido unir esfuerzos para enfrentar de manera conjunta el crimen organizado, reducir la incidencia delictiva y preservar la gobernabilidad en sus territorios. Esta alianza regional implica una coordinación estrecha con autoridades federales y el intercambio de información estratégico para capturar a los principales objetivos criminales y desmantelar las redes delictivas que operan en la región.
Este acuerdo se formalizó durante la Mesa de Paz Interestatal celebrada en Puebla, donde se delinearon acciones específicas para atender delitos de alto impacto que afectan a estas entidades, tales como homicidios, narcomenudeo, robos a transportistas y de vehículos, robo de hidrocarburos y tala clandestina. La reunión enfatizó en fortalecer el trabajo conjunto para optimizar resultados y enfrentar estas problemáticas de manera integral.
El encuentro fue encabezado por Rocío Bárcena Molina, subsecretaria federal de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos, y contó con la hospitalidad del gobernador Alejandro Armenta Mier. Durante la reunión los gobiernos actualizaron la estrategia de seguridad con un enfoque regional y metas claras y medibles a corto plazo, buscando así un impacto rápido y efectivo en la seguridad pública.
Destacó la intervención del comandante interino de la VI Región Militar, Miguel Ángel Aguirre Lara, quien advirtió que los grupos delictivos de la zona han adoptado tácticas para generar confusión sobre las competencias de las autoridades, fragmentar las investigaciones y dificultar que los responsables sean juzgados. Este señalamiento evidencia la complejidad del combate al crimen y la necesidad de unificar esfuerzos institucionales.
El mando federal propuso que federación y gobiernos se coordinen para promover un intercambio inmediato y sistemático de inteligencia operativa, haciendo una identificación conjunta de los responsables de violencia con seguimiento regional. Además, insistió en la ejecución de operativos coordinados en zonas limítrofes para cerrar los espacios que los delincuentes aprovechan y eludir a las autoridades.
¿Qué acciones se aplicarán en estrategia?
El gobierno de Puebla detalló las medidas concretas que se implementarán para combatir cada uno de los delitos mencionados, promoviendo un trabajo coordinado entre los diferentes niveles de gobierno. En materia de homicidios, se enfocarán en identificar y priorizar objetivos, reducir la violencia y desarticular células delictivas mediante operativos con inteligencia previa, además de realizar análisis regionales sobre la incidencia delictiva.
En el caso del narcomenudeo, la estrategia contempla intervenir en zonas urbanas prioritarias para localizar puntos de venta a través de inteligencia y generación de mapas regionales que faciliten su monitoreo. Asimismo, se impulsará el intercambio de información entre fiscalías y se fortalecerán acciones preventivas en las escuelas para impedir la expansión del consumo.
Frente al robo a transportistas y de vehículos, se blindarán corredores logísticos, reforzando la seguridad en tramos carreteros con mayor incidencia delictiva y estableciendo arcos de seguridad y patrullajes constantes. Además, se coordinarán con empresas del transporte para monitorear las rutas, integrando la vigilancia con los sistemas estatales C5 y C4 para optimizar la supervisión en autopistas.
Para frenar el robo de hidrocarburos, se emprenderán acciones de contención y desarticulación de las redes criminales, con vigilancia permanente de ductos y zonas vulnerables a ordeñas ilegales. Se realizarán cateos simultáneos, intercambio de inteligencia sobre rutas de trasiego ilícito, bloqueos logísticos regionales y se coordinarán las carpetas de investigación de manera conjunta.
En lo que respecta a la tala clandestina, las entidades se comprometieron a establecer objetivos claros y controles territoriales estrictos; identificarán las zonas críticas usando inteligencia estatal y denuncias ciudadanas. Se efectuarán operativos simultáneos en territorios limítrofes para evitar desplazamientos del delito, establecer cinturones de inspección en carreteras interestatales y crear una base de datos conjunta sobre talamontes. Además, colaborarán con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y coordinarán la judicialización con el apoyo del Poder Judicial y la Comisión de Derechos Humanos.
…y Oaxaca se une a Puebla
Pocas horas después, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, sostuvo una reunión con el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, para consolidar el acuerdo de seguridad pública entre ambas entidades. Este encuentro reafirmó el compromiso de ambas administraciones para fortalecer la lucha contra el crimen organizado en territorios colindantes.
Los mandatarios reconocieron la necesidad de continuar la coordinación especialmente en la zona de Tehuacán y Acatlán de Osorio en Puebla, así como en las regiones de la Mixteca y Cañada en Oaxaca, donde persisten delitos graves como homicidios, robo de vehículos y narcomenudeo. La unión de esfuerzos permitirá diseñar estrategias conjuntas y ampliar el impacto de las acciones de seguridad.
Este paso marca un avance significativo en la cooperación interestatal para enfrentar la criminalidad, evidenciando la importancia de sumar capacidades y recursos para garantizar una mayor seguridad y bienestar a la población de La Raza Media. Las acciones conjuntas abren la puerta a un trabajo más coordinado y efectivo que pueda replicarse en otras regiones vulnerables.