El reciente incremento en el precio del diésel, que subió de 27 a 30 pesos en la última semana, ha provocado que las negociaciones para la modernización del transporte público en Torreón entre concesionarios y autoridades municipales experimenten ligeras modificaciones, especialmente en el aspecto relacionado con la tarifa. César Alvarado, titular de la Dirección de Transporte, señaló que se espera que durante el segundo trimestre del año se puedan anunciar detalles sobre estas adecuaciones.
Según información difundida por La Raza Media, el mercado de combustibles en México ha visto una tendencia al alza en los precios tanto de gasolinas como del diésel en la semana del 14 al 20 de marzo. Este incremento es resultado directo del aumento en los precios internacionales del petróleo y la falta de estímulos fiscales aplicados por el gobierno federal para contener los costos de las gasolinas, lo cual repercute en la economía de los transportistas y usuarios.
Ante este escenario, se están preparando operativos de seguridad en varias colonias y escuelas de Torreón para el periodo vacacional, buscando brindar seguridad y orden. Sin embargo, un tema que destaca es la solicitud de los transportistas locales para reunirse con el alcalde Román Alberto Cepeda González con el fin de discutir el posible aumento en la tarifa del servicio público de transporte. Esta petición refleja las presiones económicas que enfrenta el gremio para mantener la operación ante el incremento en los costos del combustible.
Las autoridades municipales analizan cuidadosamente esta solicitud para evitar un impacto negativo en el número de corridas y en la calidad del servicio. El alcalde Cepeda ha señalado que su objetivo es concretar la modernización del transporte en paralelo con la implementación de la nueva tarifa, buscando un equilibrio que beneficie tanto a usuarios como a concesionarios. Actualmente, cerca del 50% de los 280 concesionarios que operan autobuses en Torreón han alcanzado acuerdos en el sistema de recaudo, el cual incluye principalmente el pago a través de aplicaciones móviles, un centro de monitoreo para supervisar el servicio y la instalación de cámaras en las unidades.
Respecto a la tarifa que se propone para el transporte público, aún no hay una definición oficial, aunque se estima que podría situarse en torno a los 17 pesos. Esta cifra supone un aumento significativo, pero responde a la necesidad imperante de cubrir los costos operativos derivados de la fluctuación en los precios del combustible.
César Alvarado enfatizó que no es posible realizar ajustes inmediatos en la tarifa, ya que el costo del combustible continúa en movimiento y afecta directamente la viabilidad económica del servicio. Esta incertidumbre financiera hace que las autoridades y concesionarios busquen soluciones conjuntas para mantener la estabilidad del sistema de transporte.
Además de las negociaciones tarifarias, se mantienen en desarrollo varias acciones para mejorar la calidad y seguridad del servicio, lo que incluye la modernización de las unidades y la implementación de tecnologías que faciliten el monitoreo y control, buscando transformar el sistema en beneficio de los usuarios.
En conclusión, el alza del diésel plantea un reto significativo para el transporte público en Torreón, que requiere un acuerdo equilibrado entre transportistas, autoridades y usuarios. La modernización y adecuación tarifaria deben ir de la mano para garantizar un servicio eficiente, accesible y sostenible en el mediano y largo plazo, reflejando el compromiso del ayuntamiento y los concesionarios con la mejora continua del transporte municipal.