El pasado miércoles, Ubaldo Segura Pantoja, líder del Frente Popular de la Montaña (FPM), fue liberado del penal de máxima seguridad de Cerro de León en Veracruz, después de haber estado privado de su libertad desde el 18 de marzo. Su detención y posterior liberación han generado una notable movilización social y un intenso debate sobre la justicia y los derechos humanos en la región.
Segura, de 74 años, fue sacado abruptamente de su vivienda en Tlapa, Guerrero, un hecho que desencadenó protestas masivas y la intervención de múltiples organizaciones sociales preocupadas por su integridad y la legalidad del proceso en su contra. La controversia gira en torno a una acusación por privación ilegal de la libertad que involucra a más de 14 personas, incluidos periodistas, incidente que presuntamente ocurrió en 2014 durante manifestaciones en apoyo a los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Acusaciones y detención
Según el Centro de Derechos Humanos (CDH) Zeferino Ladrillero, agentes de la Policía Federal Ministerial adscritos a la Fiscalía General de la República (FGR) realizaron la detención en la tarde del 18 de marzo, trasladando a Segura a las instalaciones de la FGR en Puebla. La imputación de secuestro de múltiples personas se basa en hechos ocurridos años atrás, lo cual ha sido motivo de disputa legal y social por la falta de evidencias sólidas.
Perfil y trayectoria de Ubaldo Segura
Ubaldo Segura es un activista con un amplio historial en la defensa de los derechos sociales y humanos en una de las regiones más marginadas de México. Como miembro activo de la Dirección Política del FPM, ha luchado por los derechos de los pueblos indígenas nahuas, me’phaa, na aavi y amuzgos, así como por los intereses del sector comercio en Tlapa. Su trabajo también incluye la defensa de casos emblemáticos como el de Arnulfo Cerón Soriano, exintegrante del FPM quien fue desaparecido y posteriormente asesinado en 2019.
Además, Segura ha sido un promotor constante de la justicia para los normalistas de Ayotzinapa, participando en diversas protestas y denuncias públicas que buscan esclarecer los hechos trágicos que marcaron a la región.
Demoras y movilización para la liberación
El FPM denunció la lentitud en el proceso de liberación del activista, a pesar de que un juez federal de Chilpancingo determinó la falta de pruebas para mantenerlo preso. El anuncio de la resolución a finales de marzo no se tradujo en una salida inmediata, lo que provocó indignación y movilizaciones frente al Palacio de Gobierno en Guerrero, exigiendo justicia y la instalación de una mesa de diálogo con las autoridades estatales.
«Se nos informó que primero el juez debe enviar su resolución a Veracruz, donde se debe notificar y comenzar el trámite de liberación, lo cual representa una forma de violencia para su familia que espera sin recursos para trasladarse ni para alimentarse», expresó Pablo Abad Díaz, dirigente del FPM, evidenciando la demora administrativa que prolongó su privación de libertad innecesariamente.
El diálogo con funcionarios estatales, incluyendo una reunión con Francisco Rodríguez Cisneros, subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría General de Gobierno, fue parte de las acciones emprendidas por el FPM, quienes continuaron sus protestas en distintos puntos estratégicos, buscando visibilizar el caso.
Declaraciones tras la liberación
Al salir del penal, Segura Pantoja lucía tranquilo pero firme; agradeció expresamente a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda por su seguimiento cercano al caso, así como a los organismos que apoyaron públicamente su causa. Sin embargo, enfatizó que su experiencia en la prisión reafirma la poderosa verdad detrás de la consigna: «solo el pueblo puede defender al pueblo».
Esta frase resume la importancia de la solidaridad social y la vigilancia ciudadana ante posibles injusticias, especialmente en contextos donde la defensa de derechos sociales puede ser penalizada.
La liberación de Segura abre una ventana para reflexionar sobre el respeto a los derechos humanos, el manejo judicial y la movilización comunitaria en La Raza Media, donde las luchas sociales por justicia y equidad continúan siendo esenciales para la transformación social.