En la madrugada del jueves, alrededor de la 1:15 a.m., la Policía de Santa Bárbara respondió a varios mensajes de emergencia enviados por texto al 911. Los reportes indicaban que un hombre sostenía un arma dentro de una camioneta estacionada en el número 320 de la calle E. Gutierrez.
Tras la llamada, los despachadores de la policía confirmaron que el vehículo pertenecía a Rodolfo Ocaña, un hombre de 62 años originario de Santa Mónica. Además, verificaron que tenía un arma registrada a su nombre.
Los oficiales se acercaron al vehículo y utilizaron el sistema de anuncios públicos para emitir varias advertencias al sospechoso, intentando que saliera pacíficamente de la camioneta.
Finalmente, Ocaña salió sin resistencia y admitió que tenía una pistola dentro de la camioneta. La policía informó que el arma estaba cargada y almacenada ilegalmente dentro del vehículo.
El arma fue confiscada como evidencia por las autoridades para la investigación correspondiente.
Rodolfo Ocaña recibió una citación por violar las leyes relacionadas con armas de fuego, clasificada como un delito menor. Después, fue puesto en libertad en el lugar de los hechos.
Este incidente resalta la importancia de cumplir con las regulaciones sobre el porte y almacenamiento de armas, así como la rápida respuesta policial ante reportes ciudadanos para garantizar la seguridad pública.