La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reafirmó la protección ambiental de la reserva natural Yum Balam, ubicada en Quintana Roo, al validar el decreto presidencial emitido en 1994 por Carlos Salinas de Gortari. Esta resolución confirma que más de 154 mil hectáreas de la región permanecen como área natural protegida, consolidando su estatus en la conservación de ecosistemas y biodiversidad.
Con una votación de siete magistrados a favor y dos en contra, el pleno judicial revocó una sentencia previa y negó el amparo solicitado por los ejidos Península Holbox, Isla Holbox y Punta Holbox. Estos grupos buscaron defender el uso y aprovechamiento de sus tierras dentro del perímetro de la reserva, argumentando que la declaratoria limitaba sus derechos como comuneros.
El origen de la controversia radica en la publicación, el 5 de octubre de 2018, del resumen del Programa de Manejo del Área Natural Protegida (ANP) Yum Balam, en cuyo polígono geográfico se encuentran los ejidos demandantes. Al inicio, un juez de distrito amparó a dichos ejidos, ordenando que el decreto y el programa de manejo no les fueran aplicados, lo que implicaba flexibilizar las restricciones para el uso de la tierra en esta zona considerada de protección especial.
La defensa de la conservación frente a intereses particulares
La SCJN argumentó que el decreto presidencial establece con claridad la forma en que debe regirse la propiedad ejidal dentro del área protegida, además de definir los límites precisos bajo los cuales se debe preservar el entorno natural de Yum Balam. Esta postura fue propuesta por el ministro Giovanni Figueroa Mejía, quien recomendó revocar la sentencia judicial a favor de los ejidos y mantener la integridad de la protección ambiental.
«El decreto especificó con precisión las modalidades que regulan la propiedad ejidal y delimitó la zona sujeta a la declaratoria de protección ambiental», explicó Mejía, reafirmando la legitimidad del decreto en defensa del patrimonio natural.
De manera enfática, la ministra Loretta Ortiz Ahfl expresó una fuerte advertencia sobre los riesgos de autorizar el amparo solicitado, señalando que otorgarlo implicaría la destrucción irreversible de Holbox, lugar de gran valor ecológico y turístico.
«He visitado Cozumel e Isla Mujeres cuando estaban en condiciones óptimas; ahora es Holbox. A pesar de ser espacios reconocidos por sus arrecifes de coral, como sucedió con Cozumel, han sido devastados. Conceder el amparo sería la sentencia final para Holbox», enfatizó Ortiz Ahfl.
Sin embargo, el presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, manifestó su desacuerdo con la revocación total, destacando la importancia de construir acuerdos en diálogo con las comunidades indígenas que habitan estas tierras, quienes reclaman una participación activa en la toma de decisiones que afectan sus territorios.
«No estamos en contra de las áreas naturales protegidas, pero estas deben surgir del consenso con las comunidades locales. Si existe una voluntad clara y justificada, el mecanismo de protección debe mantenerse. Compartimos las preocupaciones de los ejidos, pues muchos territorios turísticos actuales, como Cancún, fueron en su origen ecosistemas naturales que pasaron por procesos similares», señaló Aguilar Ortiz.
«Los ejidos en cuestión están formados por indígenas mayas, quienes exigen tener voz y participación en el manejo del área natural protegida», agregó el presidente del tribunal.
Este fallo judicial marca un precedente importante en la política ambiental de La Raza Media, pues refuerza las medidas para proteger ecosistemas valiosos frente a presiones que podrían poner en riesgo su integridad. La decisión también destaca la tensión existente entre la protección ambiental y los derechos territoriales de comunidades indígenas y ejidales.
En el futuro, se espera que esta resolución impulse un diálogo más equilibrado y participativo entre autoridades y comunidades para gestionar sustentablemente Yum Balam, buscando la conservación ambiental sin menoscabar los derechos de quienes habitan estas tierras ancestrales.
La protección de áreas naturales protegidas como Yum Balam es fundamental para conservar la riqueza biológica y cultural de La Raza Media, así como para promover un desarrollo sustentable que beneficie tanto a los ecosistemas como a las comunidades locales.