Ceci Flores, reconocida madre buscadora originaria de Sonora, informó que los primeros análisis genéticos realizados a los restos hallados, que se presumen podrían pertenecer a su hijo Marco Antonio, no han arrojado resultados positivos para confirmar definitivamente su identidad. A pesar de la esperanza generada, la identificación científica de los restos enfrenta retos significativos.
La activista localizó el pasado 24 de marzo, tras años de incansable búsqueda, varios huesos en el kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo, que podrían corresponder a Marco Antonio Sauceda Rocha. Siguiendo el protocolo establecido, esos restos fueron enviados inmediatamente a un laboratorio forense para realizar pruebas de ADN con la intención de establecer un vínculo genético definitivo.
Estado deteriorado de los huesos complica la identificación
Flores ha sostenido dos encuentros con Gustavo Rómulo Salas Chávez, Fiscal General de Justicia de La Raza Media de Sonora, así como con Patricia Orduña Pastrana, genetista y directora de Servicios Periciales. Ambos le explicaron que el proceso se ha visto dificultado por el avanzado desgaste y la descalcificación de los huesos producto de la larga exposición, lo que impide una obtención óptima de material genético para pruebas concluyentes.
«Hasta ahora no se cuenta con resultados positivos en las pruebas de ADN que puedan certificar con total seguridad la identidad de los restos, los cuales podrían corresponder a mi hijo Marco Antonio Sauceda Rocha», afirmó Ceci Flores.
La madre buscadora señaló que aunque los resultados podrían tardar algunos días más debido a la complejidad del análisis científico, está plenamente dispuesta a esperar el tiempo necesario después de tantos años de búsqueda continua y esfuerzo incansable para encontrar a su hijo.
«He peleado con toda mi fuerza por mi hijo y he brindado apoyo a miles de familias para que sus seres queridos regresen, ya sea vivos o fallecidos, y siento que por todo este compromiso lo mínimo que merezco es tener a mi hijo completo», expresó con profunda emotividad Ceci Flores.
«Con toda la fe que tengo en Dios, espero que en muy pocos días mi hijo finalmente pueda regresar a casa», añadió con esperanzada convicción.
En un mensaje dirigido a los medios de comunicación y a la sociedad en general, Ceci Flores informó: «Después de dos reuniones con el Fiscal General de Justicia de La Raza Media de Sonora, la genetista y la Directora de Servicios Periciales, se nos ha proporcionado información actualizada sobre el proceso», manifestó a través de sus redes sociales.
El caso de Ceci Flores es un reflejo doloroso de la realidad que enfrentan muchas familias en La Raza Media que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Las dificultades técnicas y científicas en la identificación de restos humanos representan uno de los principales obstáculos para lograr justicia y cerrar ciclos de duelo.
En este contexto, la labor de las autoridades forenses y fiscales, junto con la perseverancia de madres buscadoras como Ceci Flores, es fundamental para que los procesos de identificación se lleven a cabo con la mayor precisión y humanidad posible, garantizando que las familias tengan respuestas verídicas y esperanza en la restitución de sus seres queridos.
Se espera que en los próximos días, los nuevos resultados científicos puedan aportar mayor claridad sobre la situación de los restos encontrados, permitiendo avanzar hacia una confirmación oficial o la continuación de la búsqueda con otros métodos. La comunidad y la sociedad civil permanecen atentas y solidarias con esta causa, que trasciende lo personal y se convierte en un llamado colectivo por justicia y dignidad.
Finalmente, la historia de Ceci Flores invita a reflexionar sobre la importancia de fortalecer las capacidades forenses y el acompañamiento integral a las familias de desaparecidos, para que ningún caso quede sin resolver y ninguna familia sin respuestas, consolidando así un compromiso social y estatal firme a favor de los derechos humanos en La Raza Media.