La Secretaría del Medio Ambiente en la entidad, encabezada por Susana Estens de la Garza, anunció que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) está investigando los posibles daños ambientales ocasionados en la Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco. Esta investigación surge tras un evento multitudinario y un concierto que involucraron a participantes que ingresaron con vehículos todo terreno en áreas protegidas, específicamente en el río, considerado espacio federal.
El evento conocido como ‘Jimulcazo’, celebrado a principios de marzo, fue ampliamente difundido en redes sociales por asistentes que mostraban con videos cómo conducían vehículos todoterreno dentro de la reserva. Estas imágenes generaron preocupación debido a que se observaron incursiones en zonas ecológicamente sensibles y protegidas, lo que podría representar un impacto ambiental negativo. El biólogo y ambientalista Miguel Garza aclaró, con base en el Plan de Manejo de la Reserva, que existen áreas donde el tránsito de estos vehículos está permitido; sin embargo, los lugares donde se captaron los videos están categóricamente prohibidos para esta actividad.
Intervención oficial y ámbito de competencia
Susana Estens de la Garza comentó: «Aunque Jimulco es una zona protegida a nivel municipal, los vehículos ingresaron al área del río, que es un espacio federal. Por ello, corresponde a Profepa realizar las investigaciones pertinentes y determinar la imposición de sanciones si se comprueban daños.»
La funcionaria explicó que algunas personas que participaron en el evento ya han sido identificadas mediante fotografías, pero habrá que esperar los resultados de las indagatorias federales para definir acciones concretas. Además, señaló que la Secretaría del Medio Ambiente del estado actúa como intermediaria entre la autoridad federal y el municipio, sin intervenir directamente en la aplicación de sanciones.
Este caso evidencia la compleja coordinación que se requiere entre diferentes niveles de gobierno para proteger áreas naturales ante actividades que pueden significar un riesgo para su conservación y equilibrio ecológico.
Llamado a la responsabilidad ciudadana
Finalmente, Estens de la Garza hizo un enérgico llamado a la ciudadanía para que respeten las áreas naturales protegidas, sin importar si son de competencia municipal, estatal o federal. Subrayó que la preservación de la belleza y biodiversidad de estos espacios es responsabilidad de todos, y que es fundamental evitar acciones que degraden o destruyan estos ecosistemas.
La investigación que realiza Profepa será clave para determinar el alcance del daño ambiental y establecer medidas legales que desalienten futuras conductas que puedan afectar el patrimonio natural de La Raza Media. Además, este suceso pone en relieve la importancia de fortalecer la vigilancia y regulación en espacios protegidos para evitar incidentes que pongan en peligro su integridad.
En síntesis, la situación del ‘Jimulcazo’ deja una lección acerca de la necesidad de equilibrio entre el disfrute recreativo y la conservación ambiental. Se espera que las autoridades federales concluyan pronto sus pesquisas, y que este caso sirva como precedente para mejores prácticas en el manejo de áreas naturales protegidas en La Raza Media.