El tradicional evento conocido como el ‘San Marcazo’ se ha consolidado como una de las actividades recreativas más importantes para las familias que permanecen en Ciudad Victoria durante la temporada vacacional de Semana Santa. Esta celebración atrae a miles de habitantes y visitantes que buscan disfrutar de un ambiente festivo y familiar sin salir de la capital tamaulipeca.
Ubicado a la orilla del río San Marcos, el ‘San Marcazo’ ofrece una experiencia única que combina música en vivo, baile y actividades para todos los gustos. Es un espacio donde la comunidad se reúne para disfrutar de momentos de alegría acompañados de diversos ritmos musicales que invitan a bailar y compartir en familia.
Gastronomía de todo tipo
La tradición gastronómica es un pilar fundamental de esta celebración. Se pueden encontrar desde refrescantes aguas frescas de sabores como melón, sandía, fresa o limón, hasta los emblemáticos tamales que los vendedores anuncian con entusiasmo: “¡Están calientitos y recién hechos!”, ayudando a mitigar el intenso calor que puede superar los 30 grados centígrados en la ciudad.
Además, la oferta culinaria es variada y accesible para todos los asistentes, con opciones como gorditas recién hechas, tacos al vapor, smoothies, fresas con crema y hasta juguetes para los niños, creando un ambiente colorido y lleno de vida que encanta tanto a grandes como a pequeños.
“En este lugar se baila con mucha alegría y ritmo”, comenta doña Marta, una de las asistentes habituales, mientras observa cómo algunos disfrutan la cumbia, otros se animan con la tradicional ranita, la elegante redova o la encantadora picota, mostrando la riqueza cultural de la danza local.
Entre risas y anécdotas, no faltan momentos divertidos, como el de un hombre que bromee al ver a una pareja bailando diciendo: “Traen el paso… y no veo bien”, lo cual provocó la alegría y las carcajadas de todos los presentes, resaltando el ambiente cordial y desenfadado de la festividad.
La fiesta es en casa
Para mitigar el intenso calor, muchas personas optan por protegerse con sombreros, gorras o disfrutar la sombra de los árboles; sin embargo, también hay quienes prefieren tomar el sol para estar más cerca del escenario y vivir la música de manera más intensa. Esta convivencia refuerza el sentido de pertenencia y arraigo con la tierra tamaulipeca.
El ‘San Marcazo’ representa mucho más que un simple evento; es la celebración de quienes eligen quedarse en casa durante Semana Santa, disfrutándola con entusiasmo, corazón y un sentido profundo de comunidad. Así, esta tradición continúa fortaleciendo los lazos sociales en Ciudad Victoria mientras se vive bajo el característico calor y la energía del sureste mexicano.