Se están realizando trabajos para revivir una emblemática tienda de sándwiches en San Luis Obispo. Anna y Nick Brannen son los nuevos propietarios de Guss Deli, ubicado en 1638 Osos Street. Tras asegurar el contrato de arrendamiento en otoño pasado, actualmente esperan la aprobación de los permisos de construcción con la esperanza de abrir el local para el verano y devolver la alegría a esa esquina.
Anna Brannen comentó que la idea de reabrir Guss surgió incluso antes de que cerrara. Ambas partes reconocieron el valor del negocio y el esfuerzo que puso el antiguo propietario para mantenerlo. Después del cierre hace un año, retomaron las conversaciones, solicitaron un nuevo contrato de arrendamiento y esperan celebrar una nueva etapa con su propia visión.
El negocio mantendrá características familiares, como la opción de crear sándwiches personalizados. Además, incorporarán opciones sin gluten, ensaladas también personalizables y productos preelaborados. Viviendo cerca del local, Anna y Nick son conscientes de las necesidades de renovación.
“No solo vamos a poner un parche, queremos actualizar el edificio para que cumpla con las normas y sea un espacio limpio, seguro y fresco,” señaló Anna. Agregó que pretenden dar un giro que, si bien respetará el espíritu original, no será una simple réplica, sino una reinvención con su propio toque personal.
Reconoce que uno de los temores es que los clientes esperen una réplica exacta, pero ellos son personas diferentes y pondrán su sello distintivo. Ofrecerán ingredientes locales y de calidad, escogiendo proveedores que coincidan con sus estándares familiares y objetivos respecto a alergias alimentarias.
Anna explicó que no pretenden revolucionar el mercado de sándwiches ni copiar el anterior modelo, sino honrarlo y construir a partir de él un capítulo nuevo para su familia y la comunidad. Mientras avanzan en la preparación diaria, se esfuerzan para no retrasar la apertura una vez que finalicen las obras.
Aunque abrir un negocio en tiempos de cierres y aumento de precios en alimentos representa un desafío, lo que los motivó fue el deseo de aportar algo positivo a la comunidad, especialmente en tiempos difíciles. La pareja tiene raíces profundas en la zona, habiendo iniciado su historia juntos en Cal Poly hace casi 20 años y estando ahora activamente comprometidos en actividades comunitarias y voluntariados.
Anna destacó que esta comunidad les ha dado mucho y ahora buscan retribuir con un espacio positivo y acogedor. Aunque no hay fecha exacta de apertura, pronto anunciarán detalles sobre contrataciones y siguientes pasos a través de la cuenta de Instagram de Guss y en el local.
Finalmente, subrayó que decidieron mantener el nombre Guss, ya que ese edificio siempre será reconocido así. Esta tienda forma parte de sus historias y recuerdos, y esperan continuar creando memorias significativas para el vecindario.