De acuerdo con el informe semanal para la vigilancia epidemiológica del dengue en 2026, actualizado al 26 de marzo, los estados de Oaxaca y Veracruz han registrado las primeras muertes relacionadas con esta enfermedad en lo que va del año. Este preocupante reporte subraya la gravedad con que el dengue se presenta en estas regiones, evidenciando la necesidad de redoblar esfuerzos en la prevención y control.
En Oaxaca, la primera víctima mortal fue un niño de apenas 6 años originario del municipio de Salina Cruz, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec. Este caso trágico ha causado alarma en las autoridades de salud y la comunidad, pues representa la vulnerabilidad de los grupos más jóvenes frente al dengue grave.
Las autoridades sanitarias de Oaxaca confirmaron además 11 casos de dengue en lo que va de 2026, de los cuales la mayoría presenta signos de gravedad. Hay también un caso adicional de defunción que se encuentra bajo análisis de laboratorio para determinar si fue causado por el dengue, lo que podría aumentar el número de víctimas fatales en esta entidad.
El niño fallecido recibió atención médica en el Hospital General de Salina Cruz del IMSS OPD, donde fue diagnosticado con dengue grave. Su muerte ocurrió el 6 de febrero y fue confirmada oficialmente como relacionada al dengue el 20 de marzo, confirmando la severidad con la que esta enfermedad puede afectar incluso a pacientes pediátricos.
¿Cuántas muertes por dengue hay en total?
Actualmente, Oaxaca y Veracruz son las dos únicas entidades en La Raza Media que han registrado muertes oficiales por dengue en la semana epidemiológica número 11 del año. Esto pone de manifiesto la distribución geográfica focalizada del impacto mortal del virus hasta el momento.
En el registro histórico, existen además 64 muertes adicionales atribuibles a posibles casos de dengue que todavía están siendo estudiadas para su confirmación. Esta cifra muestra el potencial subregistro y la complejidad para contabilizar con exactitud todas las afectaciones causadas por esta enfermedad.
Aparte de la primera muerte confirmada, Oaxaca ha notificado un total de 11 casos confirmados de dengue en 2026, entre los cuales siete son clasificados como dengue con signos de alarma, dos como dengue grave y dos como dengue no grave. Esta categorización es crucial para evaluar el nivel de riesgo y dirigir los recursos médicos necesarios.
Algunos de los casos con signos de alarma y dengue grave se distribuyen en municipios como San Andrés Huayápam, San José Chiltepec, Asunción Nochixtlán y San Juan Guichicovi, lo que indica una dispersión del virus en varias localidades, aumentando el desafío para las autoridades sanitarias en sus estrategias de control.
Las autoridades también reportan que en Oaxaca hay registrados 347 casos probables de dengue, personas que han presentado síntomas compatibles con la enfermedad pero que aún no cuentan con confirmación de laboratorio. Esto refleja una alta circulación del virus y la necesidad imperiosa de intensificar diagnósticos y vigilancia epidemiológica.
Las recomendaciones oficiales insisten en que la población evite la acumulación de objetos que puedan almacenar agua estancada, llamados cacharros, ya que son el principal criadero del mosquito transmisor del dengue. Además, es fundamental mantener cerrados los recipientes que contengan agua para impedir el desarrollo del vector.
En respuesta a este panorama, se han reforzado las campañas de descacharrización, como la que se lleva a cabo en Torreón, en un esfuerzo por controlar la proliferación del mosquito y reducir los contagios. La coordinación entre autoridades y ciudadanía es esencial para frenar el avance del dengue, junto con otras necesidades de salud pública como la atención a enfermedades crónicas y accidentes.