Las recientes intensas lluvias acompañadas de granizo en la ciudad de Lerdo han dejado un impacto considerable en la infraestructura urbana y en el entorno natural, provocando serias inundaciones en diversas colonias. Las autoridades municipales han reportado daños significativos, principalmente en viviendas y arbolado urbano, evidenciando la magnitud de este fenómeno meteorológico atípico.
De acuerdo con un balance preliminar realizado por la alcaldesa Susy Torrecillas Salazar, se han identificado alrededor de 123 casas con daños estructurales, entre ellos la caída de techos, derrumbes de bardas y deterioro en viviendas construidas con lámina, materiales más vulnerables frente a estas condiciones extremas. Por esta razón, el Gobierno del Estado ha iniciado gestiones para enviar materiales como block y cemento que permitan la pronta rehabilitación de los hogares afectados.
Además de los daños a las viviendas, las tormentas y ráfagas de viento provocaron la caída de al menos 167 árboles en distintas áreas de la ciudad. Algunos de estos ejemplares ya mostraban signos de debilitamiento en sus raíces, lo que facilitó su desplome. Esta situación ha generado daños en vías públicas, espacios recreativos y ha representado un riesgo para estructuras cercanas, circunstancia que ha obligado a intervenir en múltiples puntos para garantizar la seguridad de la comunidad.
Ante esta problemática, el municipio ha iniciado un programa especial de reforestación con la intención de reponer el arbolado perdido. Para esto, se han adquirido ejemplares de gran tamaño en viveros locales, los cuales comenzarán a ser plantados de manera inmediata para restaurar el equilibrio ambiental y mejorar la calidad del aire en la zona.
En cuanto a los efectos de las inundaciones, a dos días de la activación del Plan DN-III-E, la alcaldesa informó que los niveles de agua en las colonias más afectadas han disminuido notablemente. Esto se debe al restablecimiento del suministro eléctrico, acción que permitió reactivar los cárcamos y colectores pluviales, componentes esenciales para el drenaje eficiente y la mitigación de inundaciones.
Colonias afectadas en Lerdo tras lluvias
Las zonas más impactadas se encuentran en el sur de Lerdo, incluyendo colonias como Luis Longoria, Villa de las Flores, César G. Meraz, Cinco de Mayo, La Viña, Genaro Vázquez y Roberto Fierro, donde las inundaciones alcanzaron niveles severos. Aunque ya se observa una mejora en estas áreas, continúan las maniobras con pipas para retirar el agua acumulada y evitar que persistan problemas sanitarios y estructurales.
Para atender esta emergencia, se ha desplegado un operativo de limpieza con 15 rutas que abarcan toda la zona urbana. Estas labores se realizan en coordinación con corporaciones como la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, las cuales aportan apoyo logístico y operativo para agilizar las tareas y garantizar la seguridad ciudadana.
La alcaldesa Susy Torrecillas hizo un llamado a la población a colaborar en las labores de limpieza, especialmente en el barrido de banquetas y frentes de sus viviendas, mientras que las brigadas municipales y maquinaria pesada se concentran en las áreas más afectadas con dificultades mayores.
Por otro lado, se habilitó el sistema DIF municipal como centro de acopio para recibir donaciones de ropa, alimentos, cobijas, pañales y otros insumos destinados a las familias que han sufrido pérdidas materiales. Este esfuerzo busca brindar apoyo directo y oportuno a quienes han resultado más afectados por la contingencia.
Respecto al apoyo federal, se señaló que el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) ya no está operativo, por lo que la gestión de recursos y ayudas se realiza mediante otras instancias como la Comisión Nacional del Agua, que ha proporcionado equipos esenciales como motobombas y maquinaria para el control de inundaciones y labores preventivas.
Finalmente, la alcaldesa indicó que esta experiencia permitirá priorizar para el año 2026 la ejecución de importantes obras hidráulicas enfocadas en fortalecer el sistema de drenaje pluvial en las zonas más vulnerables de la ciudad. Este proyecto busca evitar que situaciones similares se repitan y mejorar la capacidad de respuesta ante futuros eventos climáticos extremos.