Los líderes de la ciudad de Santa María están evaluando la posibilidad de reinstalar cámaras en semáforos en rojo en ciertos cruces, amparados por una nueva ley estatal orientada a mejorar la seguridad pública.
El ayuntamiento ha recibido la propuesta para avanzar con esta iniciativa, aunque aún no se han determinado las ubicaciones específicas donde se instalarían las cámaras.
Anteriormente, entre 2007 y 2009, Santa María contó con un programa de cámaras en intersecciones como Stowell Road y Miller Street, que fue cancelado después de que la empresa proveedora del servicio se declarara en bancarrota.
La legislación estatal reciente ha modificado la forma en que estos programas pueden operar. Según el jefe de policía de Santa María, Christopher Williams, esta ley permite que los municipios apliquen un proceso civil para sancionar a los infractores de tránsito, desplazando la responsabilidad del conductor al propietario registrado del vehículo.
Williams explicó que previamente era complicado identificar al conductor debido a la falta de obligaciones legales para que el dueño del vehículo revelara dicha información, dificultando la imposición de sanciones. Ahora, con el nuevo marco legal, la carga recae en el propietario registrado.
La propuesta para reactivar el uso de cámaras genera opiniones divididas entre los conductores. Algunos, como Marc Merritte, apoyan la medida considerando que fomentará una conducción más responsable y ayudará a identificar a quienes incumplen las normas viales, especialmente en zonas conflictivas como intersecciones y estacionamientos.
Por otro lado, hay quienes dudan de la efectividad de las cámaras para modificar el comportamiento de los conductores, tal como expresó Dixie Arthur, quien considera que aunque las cámaras funcionaran o no, muchos conductores mantendrían su forma de conducir. Además, algunas voces de la comunidad han manifestado inquietudes sobre la privacidad. Al respecto, Williams aclaró que la ley estatal prohíbe compartir información de estas cámaras con agencias federales, incluyendo las de inmigración.
Aunque el programa podría generar ingresos para la ciudad, el oficial de policía enfatiza que el objetivo principal no es económico, sino la reducción de accidentes y muertes en las vías, así como el aumento de la seguridad pública en Santa María.