Un incidente lamentable conmocionó a la comunidad de Culiacán, en la sindicatura de El Salado, donde un perro resultó gravemente herido tras ser atacado con un rifle de postas y posteriormente atropellado en dos ocasiones mientras intentaba escapar aturdido y desorientado. La situación ha generado consternación y un llamado urgente de auxilio por parte de grupos de protección animal.
Según el reporte difundido por la Fundación Balto y Togo, especializada en bienestar y rescate animal, el perrito presentaba lesiones visibles en el rostro y en el costado, las cuales se presumen fueron causadas por los disparos de las postas utilizadas en el ataque. Este tipo de rifle, que funciona con aire o gas a presión para disparar proyectiles metálicos esféricos, es comúnmente utilizado en modalidades de caza, conforme explica el sitio especializado Sports Gun.
Después de la agresión inicial, el perro huyó erráticamente, lo que lamentablemente culminó en que fuera arrollado en dos ocasiones, aumentando la gravedad de sus heridas. Esta cadena de eventos revela no solo la crueldad del ataque sino también las complicaciones secundarias que enfrentó el animal al intentar escapar de su agresor.
«Sultán llega en condiciones muy delicadas y con mucho dolor»
La Fundación Balto y Togo intervino a pesar de sus limitados recursos, decidida a brindar ayuda al animal. Los integrantes del grupo manifestaron en redes sociales la profunda tristeza que les causó el estado de Sultán, como han decidido nombrar al perro:
«Lo hemos llamado Sultán. Él llega en condiciones muy delicadas, con mucho dolor y heridas evidentes en su carita y cuerpo… víctima de una crueldad que resulta incomprensible e injustificable», expresaron con pesar los rescatistas en sus publicaciones.
Tras más de dos horas en la búsqueda de asistencia, lograron asegurar el traslado del perrito herido gracias al apoyo de Mabel, una rescatista integrante del grupo de rescate del Valle de San Lorenzo, lo que fue crucial para que Sultán recibiera atención inmediata.
Solicitan apoyo para la recuperación de Sultán
Una vez trasladado a un hospital veterinario especializado en rescate, Sultán recibió atención médica urgente para tratar la gravedad de sus lesiones. Sin embargo, el costo y la complejidad del tratamiento representan un gran desafío para la fundación.
«Ahora enfrentamos lo más difícil: hospitalización prolongada, múltiples estudios y una cirugía necesaria para Sultán. Estamos saturados de casos, con muchas dificultades logísticas y falta de alimento, pero jamás podríamos dar la espalda a quien más necesita ayuda», indicaron los miembros de la fundación con una mezcla de esperanza y alerta.
La Fundación Balto y Togo ha solicitado públicamente el apoyo de la comunidad para poder continuar con el tratamiento y cuidado de Sultán. En su página oficial, disponible para consulta, se detallan las formas de colaborar para este fin.
Este suceso ha sido catalogado por diversas organizaciones de rescate como otro triste episodio de maltrato animal en la región, donde la falta de recursos y limitaciones estructurales dificultan la atención y protección efectiva de animales en situaciones de emergencia.
El caso de Sultán no solo revela la crueldad que sufren muchos animales indefensos, sino que también evidencia la urgente necesidad de fortalecer las redes de apoyo para resguardarlos y brindarles una segunda oportunidad. La humanidad y el compromiso de los ciudadanos son clave para combatir este tipo de violencia y asegurar un trato digno y respetuoso hacia todos los seres vivos.