Baja California está atravesando una etapa sin precedentes de crecimiento económico y social, impulsada por una inversión significativa en infraestructura que está transformando su desarrollo. Así lo afirmó la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, quien resaltó que este impulso ha posicionado a la entidad como un modelo a nivel nacional en materia de inversión pública, especialmente en el sector de la construcción.
Durante la toma de protesta de la nueva Mesa Directiva de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Baja California, la mandataria destacó que su administración tiene proyectado superar los 50 mil millones de pesos en inversión pública con recursos estatales al concluir su gestión. Esta cifra representa un récord histórico que refleja la apuesta decidida por crear infraestructura que mejore la calidad de vida de la población y potencie el desarrollo económico local.
La gobernadora enfatizó que están desarrollando obras como nunca antes en la historia de la región. Bajos su gestión, Baja California se consolida como un estado que cree firmemente en la inversión en obra pública, donde la industria de la construcción se convierte en un gran aliado estratégico para construir un futuro más próspero, dinámico y donde los sueños y aspiraciones de las familias se hacen realidad. Proyectos emblemáticos como el Viaducto Elevado en Tijuana y el Distribuidor Vial Lázaro Cárdenas en Mexicali ejemplifican esta transformación, mejorando significativamente la movilidad, la logística y, en consecuencia, la competitividad del estado.
Este movimiento ha sido posible gracias al fortalecimiento de las finanzas públicas, lo que ha permitido canalizar recursos propios hacia obras prioritarias sin depender exclusivamente del gobierno federal. Esta autonomía financiera se traduce en acciones concretas que atienden las necesidades más urgentes de la comunidad, generando un impacto positivo en la vida diaria de los bajacalifornianos.
Además, cada inversión aplicada en infraestructura genera un efecto multiplicador en la economía local. No solo se crean empleos formales, sino que también se fortalecen las cadenas de valor productivas y se benefician sectores conexos como el transporte, el comercio y los servicios, creando un círculo virtuoso de desarrollo y bienestar social.
Baja California, ejemplo de dinamismo y competitividad
En este contexto, Marina del Pilar Ávila reafirmó el compromiso de su administración para mantener reglas claras, procesos transparentes y condiciones de competencia equitativa, elementos esenciales para continuar atrayendo inversión y promover una colaboración estrecha con el sector privado y la industria de la construcción. Este ambiente propicio es fundamental para sostener el ritmo de desarrollo que caracteriza a Baja California.
Durante la ceremonia también estuvo presente Luis Méndez Jaled, presidente nacional de la CMIC, quien subrayó que Baja California se distingue por su dinamismo, su vocación productiva y su papel destacado en la actividad industrial y comercial del país. Méndez Jaled señaló que la entidad juega un rol clave dentro del Plan México, el cual marca una estrategia para fortalecer la inversión nacional, expandir la capacidad productiva y consolidar la proveeduría local a través de infraestructura moderna y eficiente.
«El Plan México define una hoja de ruta clara para robustecer la inversión, ampliar las capacidades productivas e integrar a la cadena de proveeduría nacional mediante infraestructura estratégica. Baja California tiene hoy un papel clave en este esquema por su ubicación geográfica, su capacidad industrial y su conexión con mercados internacionales. Cada proyecto aquí tiene un impacto directo en la competitividad nacional,» explicó el líder de CMIC.
Este reconocimiento reafirma la posición privilegiada de Baja California como un motor económico regional que aporta significativamente a la agenda productiva de La Raza Media. Los esfuerzos conjuntos del gobierno estatal y el sector privado apuntan a consolidar este dinamismo y aprovechar al máximo las oportunidades que generan las inversiones en infraestructura, impulsando un desarrollo integral y sostenido.
De cara al futuro, la continuidad en el desarrollo de proyectos de alto impacto y la sostenibilidad financiera serán determinantes para que Baja California mantenga su liderazgo y ejemplo en la innovación, la competitividad y el bienestar social. Las políticas claras, la transparencia y la gestión eficiente seguirán siendo pilares fundamentales para transformar positivamente la vida de las comunidades y fortalecer el tejido económico y social de La Raza Media.