El párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en Lerdo, Julio Carrillo Gaucín, ha informado que el daño ocasionado a los vitrales del templo, los cuales datan de 1939, ya ha sido reportado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Delegación Durango. Para la próxima semana se tiene programada la visita de peritos especializados que evaluarán la magnitud del daño y autorizarán la rehabilitación de estas valiosas piezas artísticas que forman parte del patrimonio local.
El padre Carrillo Gaucín destacó la valiosa colaboración de la empresa Casa Montaña, responsable de la elaboración e instalación original de los vitrales hace 88 años. Esta empresa ha ofrecido elaborar un presupuesto para la restauración y sustitución posterior de los vitrales, haciendo una convocatoria a la comunidad feligresa para contribuir con donaciones destinadas a cubrir los costos de esta importante obra que beneficiará a toda la parroquia.
El reciente fenómeno de tromba que azotó Lerdo ha dejado graves afectaciones no solo en la iglesia, sino también en la infraestructura educativa, con 26 escuelas sufriendo daños significativos, lo que ha motivado una campaña urgente de limpieza. Ante esta situación, el párroco hizo un llamado a la solidaridad de la población lerdense, resaltando la importancia de la unión y la fe en estos momentos difíciles para apoyar a las múltiples familias afectadas en sus hogares y bienes.
Parroquia incluida en el catálogo de monumentos históricos
El templo del Sagrado Corazón de Jesús se encuentra registrado en el catálogo de monumentos históricos, lo cual implica que cualquier trabajo de restauración debe contar con la autorización expresa del INAH. En este sentido, las autoridades parroquiales ya han iniciado los trámites pertinentes para la evaluación de los daños con el apoyo de técnicos especialistas de La Laguna pertenecientes a esta institución.
El representante eclesiástico también mencionó que Casa Montaña, responsable de los vitrales originales entre 1939 y 1940, ha acudido a la parroquia para realizar las primeras inspecciones. Toda la documentación recopilada será enviada a las oficinas estatales del INAH para su revisión. Se espera que la próxima semana los especialistas verifiquen directamente los daños y presenten el presupuesto formal para la restauración.
«Estamos avanzando en los trámites que seguramente serán lentos, aunque mantenemos la esperanza de que no resulten tan prolongados. Confiamos en la enorme generosidad de nuestra gente y los fieles de Lerdo para que se sumen a las iniciativas de recaudación de fondos que permitan reparar estos vitrales, que representan una parte esencial de la riqueza histórica de nuestro inmueble», comentó el párroco.
Ante la pregunta sobre la limpieza reciente dentro de la parroquia, el padre explicó que un grupo inicial de cinco fieles convocados el miércoles en la mañana comenzó la labor de limpieza, a la que se unieron posteriormente unas 50 personas que ofrecieron su ayuda para realizar una limpieza profunda tanto en el interior como en el exterior del templo.
«Después del sábado, encontramos vidrios rotos, lodo y basura dentro de la parroquia; gracias a esta limpieza exhaustiva, el recinto ya está en condiciones adecuadas para continuar con las celebraciones litúrgicas», añadió el párroco.
La restauración de los vitrales representa un paso fundamental para preservar el patrimonio histórico y cultural de Lerdo, un legado que conecta a la comunidad con su historia y tradiciones. La colaboración ciudadana será clave para que este proyecto se materialice en beneficio de futuras generaciones.
Con este proceso, la parroquia reafirma su compromiso de conservar su estructura y arte, respetando las normativas establecidas por el INAH y garantizando que las intervenciones sigan los estándares adecuados para monumentos históricos. La respuesta solidaria y activa de la población fortalecerá la identidad y el sentido de pertenencia en estos tiempos de recuperación.