Frente a la alarmante crisis de violencia feminicida que persiste arrebatando la vida de mujeres, adolescentes y niñas en Chiapas, las integrantes de las colectivas Madres en Resistencia y 50+1 Juvenil organizaron una vigilia en Tuxtla Gutiérrez para rendir homenaje y memoria a las víctimas que han perdido la vida. En los primeros tres meses del año se contabilizan 13 feminicidios, reflejando una grave problemática que afecta profundamente a la comunidad.
Esta movilización tuvo lugar en el marco del Día Estatal de la Mujer, una fecha que desdibuja su significado ante la persistencia de la violencia de género en la región. Durante el acto, se destacó el dolor e indignación por esta realidad, donde seis de las 13 mujeres asesinadas perdieron la vida únicamente durante marzo, un dato que revela la creciente y preocupante violencia ejercida contra este sector vulnerable de la población.
Las activistas enfatizaron que resulta inaceptable que el denominado “mes de la mujer”, que tradicionalmente se entiende como un periodo de lucha por los derechos y la dignidad femeninos, esté siendo empañado por un ciclo de impunidad y violencia que cobra la vida de las mujeres de Chiapas. Más preocupante aún es el hecho de que entre las víctimas se encuentran niñas y adolescentes, una clara señal del fracaso del Estado para proteger a estos grupos especialmente vulnerables.
En este contexto, las colectivas hicieron un llamado urgente a que la Alerta de Violencia de Género sea revisada y reforzada, señalando que hasta ahora no ha logrado cumplir con su función preventiva ni garantizar justicia para las víctimas. Por lo tanto, demandaron la implementación inmediata de acciones contundentes, investigaciones con perspectiva de género rigurosa y la total erradicación de la impunidad en estos crímenes.
«Esta fecha tiene un peso significativo para nosotras, pero la realidad es dolorosa y diferente. Trece feminicidios han ocurrido y los protocolos existentes no están funcionando. Nos sentimos solas, tanto como mujeres como víctimas», expresó con tristeza Adriana Gómez, fundadora de Madres en Resistencia Chiapas, durante la vigilia.
Leivi Arriola, hermana de una víctima de feminicidio en 2022, comentó que esta vigilia busca no solo conmemorar sino también acompañar a las familias afectadas y amplificar la voz colectiva contra estas injusticias. «Continuamos alzando la voz por todas, no solamente por nuestros casos personales, sino por cada mujer que ha sido asesinada en Chiapas», puntualizó con determinación.
Las colectivas exigieron a las autoridades tomar medidas urgentes que incluyan una revisión profunda y la reestructuración de la Alerta de Violencia de Género, así como la creación e implementación de políticas públicas efectivas que cuenten con el financiamiento necesario para su éxito. De no actuar con decisión, alertaron, Chiapas seguirá siendo un lugar peligroso para mujeres, niñas y adolescentes.
«Esta no es una jornada para discursos vacíos; es un día para la memoria, la exigencia firme y la denuncia constante. Ni una mujer más debe ser víctima; queremos vivir, queremos seguridad», concluyeron las activistas en un llamado contundente a la sociedad y autoridades.
Este panorama deja en evidencia la urgencia de reforzar las medidas de protección y la necesidad de que el Estado asuma plenamente su responsabilidad para detener la cadena de violencia y garantizar un ambiente seguro y digno para todas las mujeres en Chiapas. La vigilia en Tuxtla Gutiérrez representa un acto de resistencia y un aviso claro de que la ciudadanía no está dispuesta a aceptar la impunidad.