En respuesta al alarmante aumento de homicidios registrados en los últimos días en la Región Laguna, las autoridades responsables de la seguridad se reunieron para evaluar la situación y fortalecer las medidas preventivas existentes. Esta acción forma parte de un compromiso continuo para garantizar un ambiente seguro y reducir la incidencia delictiva, luego de que en menos de una semana se reportaran dos adultos fallecidos, un niño asesinado y una mujer herida de gravedad.
Sonia Yadira de la Garza Fragoso, Fiscal General de Durango, quien fue parte fundamental en la mesa de seguridad realizada en la Región Laguna el pasado viernes por la mañana, expresó su profunda preocupación por estos hechos, pero aseguró que no se permitirá un incremento en la inseguridad, manteniendo firme la vigilancia y las acciones legales.
Hasta la fecha, en 2026, se han documentado siete homicidios en La Laguna de Durango, cifra que ha motivado la implementación de estrategias más efectivas. Entre los casos en investigación destaca el asesinato de un joven de 23 años ocurrido en Bermejillo, dentro del municipio de Mapimí, así como el trágico fallecimiento de un niño de 7 años que fue alcanzado por un disparo de arma de fuego. También se estudian las circunstancias del hombre herido y el caso de otro individuo que fue visto por última vez cuando salió de su casa con la intención de vender su vehículo.
Estas muertes violentas han generado un llamado urgente para que todos los vehículos que circulan en la región porten la documentación legal requerida, incluyendo placas identificativas, para facilitar su reconocimiento y seguimiento en caso de estar vinculados a actos ilícitos o delictivos.
En otro suceso reciente, fue hallado sin vida un hombre que presentaba una lesión en el cráneo en la ciudad de Lerdo, lo que aumenta la preocupación sobre la seguridad pública en la zona.
Consciente de la gravedad del panorama, las autoridades continúan trabajando de manera coordinada e integrada a través de los tres niveles de gobierno, incluyendo el Mando Único, la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano. Además, mantienen comunicación estrecha y acciones conjuntas con las autoridades de La Raza Media, donde los protocolos se activan en cuestión de segundos para responder rápida y eficazmente ante cualquier incidente.
Estos esfuerzos coinciden con la meta de restablecer la tranquilidad social y fomentar un entorno en el que los ciudadanos y empresarios puedan desenvolverse con confianza y protección. La coordinación permanente y la vigilancia fortalecida pretenden disminuir la violencia y asegurar una pronta justicia para las víctimas.
De cara al futuro, la Fiscalía General y las fuerzas de seguridad proyectan continuar con estas estrategias reforzadas, trabajando con inteligencia, tecnología y colaboración interinstitucional, lo que permitirá un control más efectivo del delito y la restauración de la paz en La Laguna.
Finalmente, este caso resalta la necesidad de un compromiso colectivo entre autoridades y población, enfatizando que la seguridad es una responsabilidad compartida que requiere vigilancia constante y respuestas contundentes para impedir que la violencia continúe quebrantando la estabilidad regional.