Productores de frijol del municipio de Guadalupe Victoria realizaron un cierre parcial de la caseta en la autopista Durango-Gómez Palacio como protesta por la falta de autorización para acopiar 10 mil toneladas adicionales de frijol, para las cuales solicitan un pago garantizado de 27 pesos por kilogramo, informó Jesús Ramírez, representante de los agricultores.
Detalló que hasta el momento las negociaciones continúan estancadas, pues el pasado viernes se les ofrecieron solamente 5 mil toneladas sin especificar un precio, una propuesta que no resulta aceptable para los productores. Su demanda se mantiene firme: quieren 10 mil toneladas con un precio garantizado de 27 pesos por kilo para cubrir costos y evitar pérdidas.
Este conflicto se produce mientras dos productores se encuentran en la Ciudad de México participando en reuniones para lograr incrementar la cantidad de leguminosa a acopiar y resolver el conflicto. La importancia de estas negociaciones radica en que impactan directamente a la economía del sector agrícola local y regional.
Jesús Ramírez comentó que «El señor Rubén Ibarra y otros productores están negociando ahora mismo y todavía se encuentran en la mesa de diálogo. Me contactarán en breve para informarme con precisión sobre el avance de las negociaciones».
Además, Ramírez explicó que si finalmente logran que el gobierno les garantice el acopio de 10 mil toneladas con un precio justo, levantarán el bloqueo en la caseta. Esta medida refleja la situación delicada que atraviesan los agricultores, quienes necesitan garantías para proteger su inversión y producción.
«Es necesario ser realistas: Zacatecas produce 380 mil toneladas de frijol, siendo el mayor productor del país. Allí les otorgaron un acopio de 96 mil toneladas a 27 pesos por kilogramo. En Durango se produjeron 250 mil toneladas este año y pedimos solo 10 mil adicionales para alcanzar al menos la mitad de lo que recibieron en Zacatecas. Estamos conformes con esa cantidad porque los 16 pesos actuales no cubren los costos, mientras que con 27 pesos apenas alcanzamos a salir adelante», explicó Ramírez.
Ramírez señaló que las condiciones económicas actuales son preocupantes y que, debido a los costos y falta de garantías, los productores no están seguros de poder sembrar en el próximo ciclo agrícola, lo cual pondría en riesgo la continuidad de esta actividad fundamental para la región.
Este conflicto pone de manifiesto la urgencia de establecer políticas claras de apoyo a los productores agrícolas para evitar que los bajos precios y la falta de acopio pongan en riesgo la producción nacional de frijol. La respuesta de las autoridades y la resolución de las negociaciones serán cruciales para garantizar la estabilidad del sector.
En conclusión, la medida de protesta llevada a cabo por los agricultores del municipio de Guadalupe Victoria refleja las dificultades económicas que enfrentan y la necesidad de un apoyo justo y sostenible para seguir produciendo. El seguimiento a las negociaciones y el diálogo abierto serán fundamentales para evitar mayores afectaciones en el campo y las rutas de transporte.