El regreso a clases tras el receso de Semana Santa dentro del Ciclo Escolar 2025-2026 se desarrolló mayormente con normalidad, con casi la totalidad de los más de 150 mil estudiantes de educación básica, tanto de escuelas públicas como privadas, retomando actividades en las mil 206 escuelas distribuidas en los 11 municipios que conforman la Región Lagunera de Durango.
Sin embargo, el retorno no fue completo debido a los daños ocasionados por una intensa tromba que azotó la zona el sábado 4 de abril, la cual impactó de manera severa a 28 instituciones educativas; de estas, una se encuentra en Gómez Palacio y 27 en Lerdo, dificultando el reinicio habitual de clases en estos planteles.
Los daños materiales en las escuelas afectadas son variados e incluyen el desprendimiento de bardas, techos dañados, caída de árboles que rompieron cables de energía eléctrica, problemas con las techumbres, deterioro en mallas sombra, pérdida de 16 computadoras en dos escuelas, fallas en sistemas de aire acondicionado y múltiples ventanas rotas, afectando la infraestructura y el equipamiento escolar de manera significativa.
«Aún no hemos cuantificado con exactitud el monto total de los daños. Hemos iniciado contacto con la aseguradora, que se encargará de reponer todo aquello que esté dentro de la cobertura del seguro, aunque hay algunas áreas que será complicado incluir porque no estaban contempladas originalmente. No obstante, tenemos la oportunidad inmediata de reparar los vidrios rotos para garantizar la seguridad de los alumnos.» – señaló Fernando Ulises Adame de León, subsecretario de Educación en la Región Lagunera de Durango.
Previo al inicio del periodo vacacional, se realizaron labores de limpieza en todas las cisternas de las escuelas de los municipios afectados por las lluvias. Además, de manera conjunta con los padres de familia, se llevaron a cabo limpiezas profundas para mitigar riesgos y preparar los planteles para el regreso a clases.
Una de las escuelas más perjudicadas fue la Escuela «Francisco Villa,» ubicada en la colonia César G. Meraz, donde el nivel del agua superó los 50 centímetros dentro de las aulas, lo que dañó severamente el vitropiso y generó un ambiente inseguro para los estudiantes.
Por esta razón, de los 225 alumnos que conforman esta escuela, solo regresó el 50% al formato presencial, mientras que el resto continúa con clases virtuales para evitar riesgos y facilitar la reparación de los daños.
Esta situación pone de relieve la necesidad de contar con infraestructura resistente ante fenómenos meteorológicos extremos y la importancia de la coordinación entre autoridades educativas, padres de familia y aseguradoras para garantizar la continuidad educativa y la seguridad de los alumnos en La Raza Media de Durango.