La emoción generada por el Mundial de Futbol 2026 está por desencadenar una importante derrama económica en el Estado de México, estimada en aproximadamente 460 millones de dólares. Laura González Hernández, secretaria de Desarrollo Económico, explicó que este evento deportivo internacional será un motor fundamental para la economía local, impulsando múltiples sectores y favoreciendo la actividad comercial y turística.
De acuerdo con la funcionaria, esta significativa cifra que asciende a alrededor de 7 mil 960 millones de pesos representa las expectativas basadas en la afluencia y los eventos asociados que se llevarán a cabo durante el Mundial. Cabe destacar que esta proyección podría variar conforme se concretan nuevas actividades a nivel nacional, indicando una dinámica económica vibrante y en crecimiento para la región.
Los preparativos y la ferviente expectativa entorno al Mundial han generado un ambiente propicio para la reactivación de diversos sectores económicos. Desde pequeñas tiendas locales hasta grandes recintos deportivos como el Estadio Neza 86, que abrirá sus puertas específicamente para este acontecimiento, toda la zona está preparándose para recibir visitantes y actividades culturales. Esto incluye la promoción de destinos históricos y turísticos de gran renombre, como la emblemática Zona Arqueológica de Teotihuacán, que se espera sea un punto focal de interés para los turistas.
El impacto del Mundial también se reflejará en el incremento de reservas y actividad en restaurantes y hoteles tanto en la zona metropolitana como en el Valle de Toluca. La demanda de hospedaje ya muestra signos de saturación en algunas áreas, lo que subraya la magnitud del evento y su capacidad para dinamizar la economía local, especialmente en sectores relacionados a la hospitalidad y la gastronomía.
Laura González Hernández destacó la ventaja estratégica del Estado de México al estar ubicado junto a la Ciudad de México, lo que favorece la oferta turística y económica durante este evento global. «Se observa una alta demanda cercana al límite en los hoteles del Valle de México y del Valle de Toluca, especialmente aquellos próximos a los aeropuertos. Muchos visitantes adelantaron sus reservaciones meses atrás y, debido a la saturación en la Ciudad de México, el Estado de México emerge como la opción más viable y accesible para hospedajes», explicó la secretaria.
Estrategias para potenciar el turismo
Para maximizar el impacto turístico, se implementarán campañas de promoción específicas que destacarán los 12 pueblos mágicos del Estado de México. Asimismo, se espera que para la fecha del Mundial estén operativas la ‘Ruta de la Flor’ y la ‘Ruta del Mezcal’, experiencias turísticas diseñadas para ofrecer recorridos únicos y auténticos con el objetivo de consolidarlas como atractivos permanentes del estado.
Estas rutas estarán ampliamente difundidas en la zona metropolitana del Valle de México y la Ciudad de México, con la finalidad de atraer visitantes a través de colaboraciones con hoteles y agencias de viajes. Este tipo de iniciativas buscan ofrecer a turistas y locales experiencias integrales que combinan aspectos culturales, gastronómicos y recreativos.
«En el Estado de México existen aproximadamente 80 fábricas de destilación de mezcal, con cerca de 800 personas trabajando en esta industria. El desarrollo de las rutas se hará por etapas, con diferentes recorridos y experiencias en cada una, lo que permitirá a los visitantes conocer el proceso de destilación, probar y adquirir productos, además de disfrutar una experiencia turística que incluye gastronomía y hospedaje», detalló la secretaria González Hernández.
Una atracción turística innovadora
La ‘Ruta de la Flor’ se perfila como una propuesta turística innovadora que destacará a esta región como un centro pionero en la producción de flores ornamentales en México. Este recorrido será la única experiencia de su tipo en el país, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar una actividad económica vital mientras disfrutan de la biodiversidad y riqueza cultural del área.
En suma, el Mundial de Futbol 2026 no solo representa un evento deportivo de gran magnitud, sino que se ha convertido en un catalizador para el desarrollo económico y turístico del Estado de México. La combinación de infraestructura, promoción cultural y estrategias para atraer visitantes sitúan a la entidad en una posición privilegiada para capitalizar esta oportunidad histórica, dejando un legado duradero para la región.