La Fiscalía General del Estado (FGE) ha confirmado la apertura de cuatro carpetas de investigación respecto a posibles delitos cometidos contra niñas y niños al interior del Colegio Carrusel Magone, ubicado en la colonia Independencia, en la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas. Entre las investigaciones se incluyen posibles agresiones sexuales contra menores de edad, lo que ha generado gran alarma en la comunidad.
Según el reporte oficial del jueves 16 de abril emitido por la autoridad ministerial, una de las carpetas está relacionada con el delito de violencia familiar equiparada, donde se estudia el caso de una víctima. Esta investigación, con la participación del Sistema Estatal DIF, dio origen a una segunda carpeta por abuso sexual, en agravio de la misma persona, detectado a partir de una entrevista interdisciplinaria que permitió identificar indicios de agresiones sexuales.
El caso tomó relevancia pública tras la difusión realizada por padres de familia en redes sociales, que compartieron videos denunciando la existencia de un «cuarto oscuro» dentro del colegio. Este espacio contenía camas, una cocina y otros artículos, donde los niños manifestaron haber sufrido maltratos como castigo por supuestas «malas conductas». Consecuentemente, las autoridades invitaron a los tutores a presentar las denuncias formales ante el Ministerio Público.
Tras la presentación de nuevas denuncias por parte de algunos tutores, la Fiscalía inició dos investigaciones adicionales por presuntos abusos sexuales, esta vez en perjuicio de una niña de cuatro años y un niño de tres, quienes también habrían sufrido malos tratos dentro del plantel. Estas acciones marcan un avance en la búsqueda de justicia para las víctimas.
La FGE subrayó que la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres coordina la integración de las carpetas de investigación. Ya se han realizado entrevistas multidisciplinarias y el DIF estatal participa como coadyuvante para garantizar la protección integral de los menores y prevenir su revictimización durante el proceso.
El Ministerio Público ha derivado a una de las víctimas para recibir atención psicológica y talleres de contención emocional, a la vez que las diligencias continúan bajo el principio del interés superior de la niñez, con el propósito de esclarecer los hechos, establecer responsabilidades y asegurar el acceso a la justicia para los niños afectados.
Es importante destacar que hasta la fecha las autoridades no han revelado quién o quiénes son los presuntos responsables de los actos de abuso y violencia. Los padres de familia intentaron confrontar a personas que vivían en el «cuarto oscuro», solicitando su identidad o vínculo con la escuela, pero no recibieron explicación alguna. Mientras tanto, la dirección del Colegio ha guardado silencio y ha evitado ofrecer información pública pese a los intentos de contacto por parte del equipo de La Raza Media.
Por otro lado, surge el temor entre los padres de familia de que los posibles responsables hayan abandonado el lugar tras la revelación del caso. Vecinos del área fueron testigos de cómo los habitantes del «cuarto oscuro» sacaron sus pertenencias en lo que parecía una mudanza, lo que alimenta la preocupación sobre la posible fuga de implicados.