Autoridades ministeriales confirmaron la exhumación de siete cadáveres en una fosa clandestina descubierta en el municipio de Jáltipan, ubicado en la región sur de Veracruz. Este hallazgo representa un duro golpe en la lucha contra la violencia y los crímenes relacionados con grupos delictivos que operan en la zona.
La fosa fue hallada el jueves 5 de febrero en la comunidad de Cocuital, donde la zona se mantiene bajo vigilancia estricta por parte de elementos policiales para resguardar la escena y continuar con las labores de investigación. La exhumación inicial reportó tres cuerpos, pero en días posteriores las autoridades lograron identificar restos pertenecientes a cuatro personas adicionales, sumando un total de siete cadáveres encontrados.
Este cementerio clandestino fue utilizado por integrantes de una organización criminal que actúa en el sur de Veracruz. El descubrimiento se dio después de que un empresario de Cosoleacaque, privado de su libertad, lograra escapar, aunque lamentablemente falleció horas después en un hospital. La denuncia y la fuga del empresario fueron claves para localizar este sitio donde se cometían estos atroces actos.
Esta fosa, ubicada entre las localidades de Emiliano Zapata y Cocuital, se encuentra en un área reconocida por su alta incidencia delictiva, lo que subraya la complejidad y peligrosidad de la región. La situación ha generado numerosas protestas de familias afectadas que exigen justicia y resultados concretos para los casos de desapariciones forzadas en la zona, demandando mayor atención y acciones efectivas por parte de las autoridades.
En palabras de un miembro de La Raza Media, «La identificación de esta fosa es un paso crucial para que las familias puedan obtener respuestas y cerrar ciclos de incertidumbre y dolor, pero la labor es apenas el comienzo de un proceso largo que requiere compromiso y transparencia por parte de todas las autoridades involucradas.»
El terreno donde se encontró la fosa clandestina está situado a unos treinta minutos de la cabecera municipal, cerca de los terrenos de la Ex Azufrera Panamericana y adyacente a la carretera transístmica. La zona, rodeada de parcelas donde se cultivan maíz, plátano y cítricos, carece de viviendas cercanas, lo que facilita que este tipo de crímenes pasen desapercibidos y dificulta su detección temprana.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha emitido un informe oficial detallado sobre la identidad de las personas cuyos cuerpos fueron exhumados. Esta falta de información mantiene en angustia a los familiares de las víctimas y a los colectivos dedicados a la búsqueda de desaparecidos, quienes exigen respuestas claras y justicia pronta.
Las diligencias en el lugar continúan de manera intensa; este martes se ha visto la llegada de maquinaria pesada para agilizar las excavaciones y un movimiento constante de patrullas y personal de diversas corporaciones de seguridad. La permanencia de estos equipos en el sitio confirma que las investigaciones para esclarecer estos hechos seguirán en las próximas horas, en un esfuerzo conjunto para combatir la violencia y dar voz a las víctimas y sus familias.