La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha emitido un llamado urgente a la población para que se sumen al cuidado y la limpieza de los canales de riego en La Laguna, una región donde la acumulación desmedida de basura pone en riesgo la funcionalidad y el ecosistema de estos importantes cuerpos de agua. Solo en el año pasado, Conagua retiró aproximadamente 80 toneladas de desperdicios de estos espacios vitales.
Gabriel Riestra Beltrán, titular de Cuencas Centrales del Norte, compartió datos alarmantes, indicando que en un solo tramo de los canales de La Laguna en Durango se removieron cerca de 40 toneladas de basura. Esta cantidad refleja la magnitud del problema que afecta no solo la calidad ambiental, sino también el aprovechamiento eficiente del recurso hídrico en la región.
Ante esta situación, Conagua ha anunciado que realizará mediciones públicas del programa Agua Saludable con el apoyo de un laboratorio certificado, para monitorear la calidad y el estado actual de los canales. Riestra Beltrán destacó que se realizan limpiezas previas a los ciclos agrícolas, enfatizando que en el canal Santa Rosa-Tlahualilo, por ejemplo, se recogieron 27 toneladas de basura el año anterior, cifra que aumentó a 40 toneladas este año.
«Realizamos limpiezas en los canales, pero en solo una semana la situación empeoraba en Gómez Palacio. Es sorprendente, la basura aumentaba. Por ello, hacemos un llamado a la sociedad porque los municipios no cuentan con la capacidad para mantener el 100% de los canales limpios».
Autoridades insisten en la responsabilidad ciudadana
El funcionario federal exhortó a la ciudadanía a no solo evitar arrojar basura en estos espacios, sino también a exigir servicios adecuados de recolección de residuos, rechazando entregarlos a recolectores no autorizados o informales, lo que puede agravar el problema.
«Que hayamos retirado 80 toneladas de basura es algo impresionante y refleja la gravedad de la problemática que enfrentamos».
Los riesgos derivados de la basura en los canales van más allá de la contaminación visual o ambiental. Existe el peligro real de desbordamientos cuando se abren las presas para los riegos de temporada, lo que podría ocasionar daños a la infraestructura y afectaciones graves para comunidades vecinas.
Por ello, Riestra Beltrán reiteró la importancia de fomentar la conciencia ambiental entre la población, insistiendo en que se abstengan de arrojar desechos en los canales y que, en caso de detectar irregularidades o acumulación inusual de basura, se realicen reportes inmediatos para activar la limpieza y prevención oportuna.
Además, se espera que la difusión de los resultados del monitoreo bajo el programa Agua Saludable fomente una mayor participación comunitaria y promueva prácticas responsables en torno al manejo del agua y el medio ambiente en La Laguna.
En última instancia, la colaboración entre autoridades y ciudadanos será clave para preservar la integridad de los canales de riego, asegurar la continuidad en el suministro de agua para la agricultura y proteger los ecosistemas asociados, recordando siempre que el cuidado del agua es una responsabilidad compartida que impulsa el bienestar social y ambiental de la región.