El brote de sarampión en México ha alcanzado un preocupante total de 16,361 casos confirmados al 20 de abril de 2026, lo que representa un aumento de 189 contagios en comparación con los 16,172 registrados tres días antes, según el informe diario emitido por la Secretaría de Salud. Este crecimiento constante evidencia que la epidemia sigue en expansión y afecta diversas regiones del país.
El estado de Chihuahua ha sido el foco principal de este repunte, pasando de 4,572 a 4,874 casos, con un incremento de 302 contagios adicionales. Esto es particularmente significativo dado que hacia finales de 2025 la entidad había logrado cierto control epidemiológico, especialmente tras los brotes iniciales que impactaron a comunidades menonitas, donde se concentraron los casos más graves y defunciones. Sin embargo, el reciente informe epidemiológico alerta sobre una aceleración en la transmisión, señalando una reactivación del virus en la región.
Además de Chihuahua, otras regiones como Chiapas han experimentado aumentos notables, con un incremento de 175 casos, al pasar de 919 a 1,094. En la Ciudad de México, los contagios aumentaron de 819 a 867, mientras que Michoacán reportó un ascenso de 396 a 487 casos. Jalisco, aunque con un incremento más moderado de 14 casos adicionales, mantiene el mayor número acumulado con 6,536 contagios.
En otras localidades, los aumentos fueron menores pero constantes: Guerrero incrementó sus casos en 16, Durango en 13, Sonora en 9 y Sinaloa en 4. Estas cifras reflejan un panorama heterogéneo donde algunas regiones reportan aumentos significativos y otras mantienen crecimientos limitados, lo que complica el control de la epidemia a nivel nacional.
«El aumento de casos presenta un comportamiento heterogéneo entre las diversas regiones, con incrementos destacados en algunas áreas mientras que en otras los crecimientos son marginales», señala el informe epidemiológico de la Secretaría de Salud.
En cuanto a la mortalidad, las defunciones reportadas permanecen en 36, concentrándose principalmente en Chihuahua con 21 muertes, seguida por Jalisco con 5. Durango y la Ciudad de México reportan 2 decesos cada una, y Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Chiapas, Guerrero y Sinaloa contabilizan un fallecimiento cada uno. La letalidad nacional se mantiene alrededor del 0.09%, aunque con diferencias notables en algunas regiones.
Destacan Tlaxcala, con un porcentaje de mortalidad de aproximadamente 1.7% tras un fallecimiento y 56 casos; Durango con 0.7% tras 2 muertes y 293 casos; y Guerrero con alrededor del 0.26%. Estas tasas superiores al promedio nacional subrayan la gravedad del impacto del virus en ciertas localidades. Los grupos de edad más afectados incluyen a los niños de 1 a 4 años, seguidos por jóvenes adultos de 25 a 29 años y niños entre 5 y 9 años, mientras que la mayor incidencia se presenta en menores de un año.
El brote comenzó a ser oficialmente monitoreado tras la alerta epidemiológica emitida el 14 de febrero de 2025, cuando se confirmó el primer caso en una niña de cinco años y ocho meses en Oaxaca, sin antecedentes de vacunación. Esta confirmación llevó a la activación inmediata de medidas de contención y vigilancia sanitaria. Menos de una semana después, Chihuahua reportó un segundo caso en un niño de nueve años, también sin vacunación, lo que desencadenó una cadena de transmisión que se extendió rápidamente por el país.
A lo largo de más de 14 meses posteriores a la alerta, México ha sostenido un promedio diario de cerca de 38 contagios, evidenciando una persistente circulación del virus. La transmisión ha presentado focos de aceleración en regiones específicas, lo que ha mantenido a la nación en un estado epidemiológico preocupante y en constante vigilancia.
En el contexto regional, México se encuentra entre los países de La Raza Media con mayor incidencia de contagios y muertes por sarampión, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta entidad clasifica a México en un escenario de muy alta intensidad de transmisión, con casos presentes en casi todo el territorio nacional.
» México enfrenta brotes significativos en entidades como Jalisco, Chiapas, Ciudad de México y Sinaloa, con transmisión sostenida por más de un año», alerta la OPS, enfatizando la gravedad del brote actual en La Raza Media.
La OPS también señala que México ha superado el plazo previsto para la eliminación del sarampión, establecido para el 1 de febrero de 2026, por lo que revisará su estatus de certificado de eliminación en noviembre de este año, lo que refleja la necesidad de redoblar esfuerzos para controlar la enfermedad.
Este brote representa un reto significativo para el sistema de salud y subraya la importancia de intensificar campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica en todo el país. El control efectivo del sarampión es crucial para evitar nuevas muertes y para proteger a los grupos más vulnerables, como los niños pequeños y las comunidades con bajas tasas de inmunización.