El ex presidente municipal de Tequila, Jalisco, Diego “N”, junto con dos de sus cómplices, han declarado desconocer cualquier relación con Severo Flores Mendoza, alias «El Rey Mago», quien es señalado como jefe de plaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y considerado pieza fundamental en la red de extorsiones dentro de esta región. Estas declaraciones surgieron durante una audiencia en la que los tres fueron vinculados a proceso por diversos delitos.
Durante el desarrollo de la audiencia, se dieron a conocer detalles de las respuestas que los detenidos proporcionaron a su defensa particular. Se les interrogó sobre sus nombres completos, los cargos que desempeñaban dentro de la administración municipal de Tequila y sus principales responsabilidades. Además, se indagó si en algún momento ordenaron cometer algún delito o si ellos mismos recibieron órdenes para actuar ilícitamente, las cuales ellos negaron rotundamente.
El proceso legal ha vinculado a Diego Rivera, ex alcalde de Tequila, con presuntos vínculos al CJNG por cargos relacionados con secuestro. Cada uno de los involucrados ha rechazado las acusaciones que se les imputan, sosteniendo que no participaron en ningún acto ilegal ni tuvieron conocimiento directo respecto a dichas actividades.
La defensa insistió en interrogar sobre el conocimiento que tenían acerca de la identidad de «El Rey Mago», a lo que los tres afirmaron no conocerlo. Este dato es particularmente relevante, dado que la Fiscalía General de la República (FGR) posee un organigrama delictivo que ubica a Diego “N” como líder de una organización aún sin nombre claramente definido.
El caso también involucra a Juan Manuel “N”, señalado como director de seguridad pública municipal y quien también se encuentra detenido. Paralelamente, «El Rey Mago» es investigado por autoridades internacionales, incluyendo al Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por su presunto vínculo directo con el CJNG, especialmente por la probable transmisión de información judicial a esta poderosa organización criminal.
Se sabe que «El Rey Mago» fue director de Seguridad Pública antes de ascender a la posición de Coordinador Regional de Seguridad en la zona de Valles de Jalisco. Su perfil está asociado a múltiples actividades de extorsión y mantiene una estrecha relación con el Cártel Jalisco Nueva Generación, convirtiéndose en una figura clave dentro de la estructura criminal en la región.
La Secretaría de Seguridad de Jalisco detectó diversas irregularidades en la comisaría de Tequila, lo que ha añadido un componente político y administrativo complejo a esta situación. Los funcionarios implicados enfrentan cargos por delincuencia organizada con fines de secuestro, agravado por el hecho de que se presume fueron cometidos siendo servidores públicos, lo que agrava aún más la gravedad de los hechos.
Los antecedentes de esta problemática se remontan a 2021, año en que se realizaron elecciones intermedias para elegir al presidente municipal. Según la investigación, Diego “N” no mostraba interés personal en la alcaldía, pero se le vincula con la privación ilegal de la libertad de Guillermo Cordero García, precandidato de Morena, y de su suplente, Julio Alejandro García Gutiérrez. Ambos fueron secuestrados tras ser citados en un restaurante y trasladados a una casa de seguridad en Tequila, además de que un notario habría recabado firmas que posteriormente fueron entregadas al órgano electoral local para formalizar el desistimiento de sus candidaturas.
Tras estos hechos, la candidatura pasó a manos de Juan Gabriel “N”, director de Licencias en la administración pública encabezada por Diego “N”, aunque su relación con la estructura criminal aún no está clara. Las investigaciones sugieren una participación activa de servidores públicos en complicidad con el cártel desde hace al menos cinco años, evidenciando la infiltración del crimen organizado en las instituciones municipales.
Además, hay una cuarta persona detenida, Isaac “N”, quien no estaba incluida en la orden inicial de aprehensión pero fue capturado recientemente durante el operativo. Se espera que su situación jurídica se resuelva próximamente. Las autoridades federales han destacado que el caso de Tequila es un claro ejemplo de cómo el funcionamiento de una administración pública municipal ha sido infiltrado por facciones criminales, lo cual hace indispensable la continuidad de las investigaciones para esclarecer todos los alcances de esta red.