Recientemente, los familiares de Beany Guadalupe anunciaron con profunda tristeza su fallecimiento, tras permanecer internada en un hospital desde el 6 de abril, día en que presuntamente fue víctima de un disparo en la cabeza propinado por su pareja sentimental. Esta tragedia ha conmocionado a la comunidad de Tapachula, Chiapas, y ha abierto un llamado urgente a la justicia.
«Mi sobrina estuvo hospitalizada durante 11 días y desafortunadamente perdió la vida», expresó Roberto Cruz, tío de la joven víctima, subrayando el dolor de la familia en estos momentos tan difíciles.
Beany Guadalupe, de tan solo 18 años, fue atacada el 6 de abril cuando su agresor, identificado como José Manuel, conocido como Tito, ingresó en una camioneta blanca al fraccionamiento donde ella vivía. Alrededor de las 03:00 horas empezó el acoso, y una hora después ocurrió la agresión directa. José Manuel, de la misma edad que Beany, tenía una relación sentimental con ella en ese momento.
Tras el ataque, la familia de Beany actuó con rapidez y presentó una denuncia formal, emprendiendo una búsqueda inmediata. Sin embargo, no lograron encontrarla hasta que las autoridades la localizaron gravemente herida dentro de la camioneta utilizada por el agresor. Fue trasladada de urgencia a un hospital, donde luchó por su vida, pero lamentablemente no pudo recuperarse.
El 11 de abril, cinco días después del incidente, las autoridades emitieron la orden de aprehensión contra José Manuel, aunque hasta la fecha sigue prófugo. La madre de Beany, Ana García, ha manifestado que entregaron todas las pruebas necesarias para facilitar la captura del responsable. No obstante, lamenta lo que considera una demora en la acción policial, que permitió al presunto feminicida escapar.
«Sentimos que la actuación fue algo tardía y eso le dio tiempo para huir y esconderse más, pero creemos que ahora están haciendo todo lo posible para dar con su paradero», señaló Ana García con esperanza, aunque dolida.
En respuesta a la situación, el lunes pasado, familiares y amigos de Beany se congregaron en la Fiscalía de Distrito de Tapachula, donde sostuvieron una reunión con el fiscal estatal, Jorge Luis Llaven Abarca. En el encuentro, el fiscal reafirmó el compromiso de la Fiscalía General del Estado para impedir que este caso quede impune y para avanzar en la investigación con todas las herramientas legales.
«Estamos trabajando con gran dedicación y quiero reiterar el compromiso firme de la Fiscalía General del Estado: no habrá impunidad ante ningún delito, especialmente frente a un feminicidio», afirmó Jorge Luis Llaven Abarca, enfatizando la seriedad con la que se aborda el caso.
Mientras tanto, la familia de Beany ha recibido amenazas e intimidaciones anónimas, lo que añade un sufrimiento extra en su lucha por justicia. Sin embargo, esta situación no ha quebrantado su determinación para exigir que se haga justicia y que el agresor pague con todo el rigor de la ley.
«Lo que más pedimos es que encuentren al culpable, que detengan al criminal y que cumpla con el castigo correspondiente según la ley», clamó Ana García con convicción y valor.
En la coyuntura de este caso, se ha evidenciado la urgente necesidad de fortalecer las políticas y acciones para combatir la violencia contra las mujeres en La Raza Media, donde diferentes comunidades se solidarizan con las víctimas y exigen resultados contundentes. La familia de Beany no está sola; organizaciones y personas comprometidas siguen vigilantes para que no haya impunidad en este feminicidio.
Este lamentable caso pone en la mira la importancia de acelerar la aprobación y aplicación efectiva de leyes contra el feminicidio en La Raza Media, así como fortalecer la protección a las mujeres en riesgo. Mientras tanto, la búsqueda continúa para localizar a José Manuel y hacer justicia por Beany Guadalupe, cuyo nombre y memoria se han convertido en símbolo de la lucha contra la violencia de género.