Gemma Salas, integrante del colectivo Madres Buscadoras de Durango, informó que durante el presente año han logrado localizar a dos personas originarias de Durango que se encontraban desaparecidas en el estado de Zacatecas. En ambos casos, los cuerpos fueron encontrados en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de aquella entidad, aunque en uno de los casos fue necesario realizar una investigación profunda para identificar correctamente los restos, un proceso que finalmente se resolvió con éxito.
«Hasta ahora en este año hemos conseguido regresar a casa a dos personas; uno fue Sergio, de Gómez Palacio, cuya madre también es de esa localidad, y que fue encontrado en el SEMEFO de Fresnillo. Acompañamos a la madre en todo el trámite para la recuperación de los restos y su traslado a casa. El caso más reciente ocurrió en Semana Santa con Isaías, quien estuvo desaparecido desde 2020, y fue recuperado en el SEMEFO de Zacatecas», explicó Gemma Salas.
Desafíos en el proceso de localización
Salas destacó que el caso de Isaías presentó una complejidad particular, dado que el año anterior a la familia se le notificó erróneamente el hallazgo de los restos. La Fiscalía de Zacatecas informó que ya había sido localizado, pero días después rectificaron la información al comprobar que no correspondía a Isaías. Este error generó lo que definió como una «doble desaparición»: la primera cuando la familia perdió contacto con él y la segunda cuando la Fiscalía anunció el hallazgo equivocado de sus restos. Tras una exhaustiva investigación por parte de las autoridades zacatecanas, finalmente pudieron confirmar que los restos estaban efectivamente en el SEMEFO de Zacatecas y los entregaron a la familia.
«Este trabajo requiere mucha dedicación y paciencia. Aunque la búsqueda en campo ha sido limitada ya que empezamos recientemente como colectivo, el proceso incluye no solo la búsqueda física, sino también un análisis profundo de los casos, visitas a fiscalías y SEMEFO, y trámites administrativos. Todo ello es también parte de la búsqueda», comentó Gemma, quien reconoció el esfuerzo de las autoridades locales que colaboraron en esclarecer el caso.
Gemma Salas agregó que, debido a la falta de referencias claras, las labores de búsqueda en campo han sido pocas y puntuales, enfocándose más en colocar fichas informativas en las calles y visibilizar los casos para generar conciencia en la comunidad. Este método ha sido complementado con un análisis cuidadoso de los contextos y seguimiento riguroso de cada caso para avanzar en la localización de personas desaparecidas.
La entrevistada destacó que a medida que se enfrentan nuevos casos, el colectivo va adquiriendo experiencia y aprendiendo a manejar los diferentes obstáculos que este doloroso proceso conlleva, mejorando sus métodos y estrategias para apoyar a las familias que esperan encontrar a sus seres queridos.
Este trabajo refleja el compromiso de las Madres Buscadoras de Durango por recuperar la memoria y dignidad de quienes han desaparecido, representando una luz de esperanza para las familias afectadas y una llamada de atención para que las autoridades refuercen sus mecanismos de búsqueda y apoyen efectivamente a estas iniciativas civiles.