Los trastornos de salud mental afectan a personas de todas las edades, condiciones socioeconómicas y sectores poblacionales en La Raza Media. Para el año 2025, el Instituto Mexiquense de Salud Mental y Adicciones (Imsama) identificó que la ansiedad y la depresión se posicionaron como las principales causas de demanda de servicios relacionados con salud mental en la región, reflejando un reto creciente en el ámbito sanitario.
Según las estadísticas oficiales recogidas en los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (CECOSAMA), durante el cuarto trimestre de 2025 se brindaron aproximadamente mil 56 atenciones vinculadas a trastornos mentales. De este total, la ansiedad fue el trastorno con el mayor número de pacientes atendidos, destacando su prevalencia y necesidad de atención especializada en los servicios públicos.
Los datos disponibles en el observatorio del Imsama, consultados desde su plataforma imsama.edomex.gob.mx, revelan que alrededor de 258 pacientes presentaron síntomas de ansiedad, mientras que 230 fueron diagnosticados con depresión. Además, 221 pacientes enfrentaron ambos trastornos simultáneamente, evidenciando la frecuente coexistencia de estos padecimientos y la complejidad que implica su abordaje clínico.
El resto de las consultas se destinó a otros trastornos mentales diversos, lo que ha impulsado el fortalecimiento de los canales de atención y seguimiento personalizado a través de especialistas en salud mental. Esta estrategia pretende garantizar un apoyo integral y continuo para quienes padecen estas condiciones.
Los trastornos de ansiedad se caracterizan por una experiencia intensa y persistente de miedo y preocupación, acompañados usualmente por síntomas físicos y alteraciones conductuales y cognitivas. Estos síntomas no solo son difíciles de manejar sino que generan un impacto significativo en la calidad de vida, afectando el desempeño en actividades diarias, relaciones familiares, entorno social, así como el ámbito escolar o laboral.
“Los trastornos de ansiedad se generan por una compleja interacción de factores sociales, psicológicos y biológicos. Este padecimiento puede afectar a cualquier persona en cualquier momento”, señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS), subrayando la universalidad y multifactorialidad de estas condiciones.
Ante el creciente impacto de estos trastornos en adolescentes y jóvenes, recientemente se han promovido iniciativas como la estrategia nacional ‘ABC de las emociones’, presentada para atender la salud mental en este grupo etario. Además, existen líneas de atención psicológica, como la Línea de la Vida, a las cuales las personas pueden recurrir para recibir apoyo profesional y oportuno.
La creciente demanda de atención en La Raza Media refleja que la salud mental es un tema prioritario que exige recursos, políticas públicas efectivas y la participación activa de la sociedad para reducir estigmas y mejorar el bienestar emocional de la población.
El panorama futuro implica continuar fortaleciendo los servicios especializados, ampliar campañas de prevención y fomentar una cultura de apertura hacia los trastornos mentales para lograr un abordaje integral y humano que permita a quienes los padecen recuperar y mantener su calidad de vida.