En Coahuila, se observa un progreso constante en la participación femenina dentro del ámbito científico, aunque persisten desafíos relacionados con la dinámica familiar que dificultan su inclusión plena. La regidora Lucía del Carmen Dávila Flores, presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación del municipio de Saltillo, señaló que a pesar de que cada año hay un incremento notable en la presencia de mujeres en actividades científicas, esta área sigue siendo una de las más demandantes y requiere apoyo integral para consolidar esta tendencia.
“Anualmente vemos una mayor presencia femenina, no solo en los centros de investigación de ámbito federal o nacional, sino también a nivel estatal y local, incluso en plataformas digitales y redes sociales, donde la participación de la mujer ha ido creciendo significativamente.”
Esta creciente inclusión se refleja en las estadísticas proporcionadas por el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, que monitorea la participación de niñas y niños en programas como actividades de dibujo, ferias infantiles y juveniles, donde actualmente la proporción es prácticamente equitativa entre hombres y mujeres. Esta equidad en las nuevas generaciones es un indicador positivo de que la brecha de género en la ciencia comienza a cerrarse.
Esencial un acompañamiento familiar para consolidar el avance
Aunque la representación femenina ha mejorado, la regidora enfatiza la necesidad de fortalecer el apoyo familiar para que las mujeres científicas puedan alcanzar niveles más altos en sus carreras. Al llegar a la adultez, se vuelve crucial que cuenten con un entorno familiar que facilite su desarrollo profesional y académico en campos que exigen gran dedicación.
“Resulta fundamental tener el apoyo del cónyuge o promover un trabajo en equipo dentro de la familia que permita a las mujeres seguir progresando, ya que estas carreras requieren tiempo, a veces inversión económica y mucho esfuerzo; si existe una buena dinámica familiar, estas metas son más alcanzables.”
Por otro lado, la regidora explicó que la ausencia de este acompañamiento genera obstáculos que frenan a muchas científicas, quienes enfrentan la carga desproporcionada de responsabilidades domésticas y de cuidado. Factores como el embarazo y las labores familiares suelen interferir en su desarrollo profesional, especialmente porque culturalmente se asigna a la mujer la función principal de cuidar a los miembros del hogar, a pesar de que esta responsabilidad debería ser compartida equitativamente.
Este contexto cultural limita la posibilidad de que las mujeres científicas avancen sin interrupciones significativas, pues es común que se encuentren estancadas ante la necesidad de atender compromisos familiares, afectando su crecimiento en un campo que requiere dedicación constante y compromiso.
El reconocimiento de estos obstáculos es clave para diseñar políticas públicas y estrategias que promuevan un entorno más equitativo, donde se facilite tanto la participación como la permanencia de la mujer en la ciencia, garantizando que tengan las mismas oportunidades de éxito que sus pares masculinos.
En suma, aunque la presencia femenina en la ciencia en Coahuila ha crecido de manera sostenida, enfatizar el papel de la familia y la sociedad para brindar un acompañamiento adecuado es esencial para que esta inclusión se traduzca en carreras científicas exitosas y duraderas.