El jueves se registró un incendio de pequeña magnitud en los acantilados junto a la playa cerca de Hope Ranch, en Santa Bárbara. Las autoridades confirmaron que el fuego no fue causado por actividad humana ni por equipo alguno. En cambio, expertos atribuyen el origen a un fenómeno natural poco común que ocurre bajo los acantilados costeros, al cual se le ha apodado «el volcán de Hope Ranch».
El profesor David Valentine, de la Universidad de California en Santa Bárbara, explicó que el incendio fue provocado por una reacción química que ocurre bajo tierra. Este proceso está relacionado con la formación del petróleo que se extrae en alta mar. Los minerales presentes contienen hierro y azufre, los cuales no son estables cuando entran en contacto con el oxígeno.
Cuando el oxígeno penetra en los acantilados, reacciona con estos minerales, desencadenando la combustión. Valentine, experto en Microquímica y Geoquímica, indicó que este fenómeno ocurre de manera impredecible bajo la superficie y ha estado ocurriendo durante siglos, al menos.
De hecho, los primeros exploradores que recorrieron la costa californiana llegaron a pensar que había asentamientos en la zona de Santa Bárbara, debido a la presencia constante de estos incendios, los cuales confundieron con fogatas.
Aunque los incendios suelen ser pequeños, representan un problema para la calidad del aire. Valentine comentó que el humo desprende un olor similar al plástico quemado, lo cual puede ser perjudicial si se inhala de forma frecuente. Se han evaluado medidas para prevenir estos incendios, como cubrir el suelo para aislar la zona, pero resultados efectivos no han sido logrados.
El Departamento de Bomberos del Condado de Santa Bárbara reportó que no hubo daños importantes en el incendio del jueves, aunque se detectó combustión en una tubería subterránea de PVC destinada al drenaje.
A pesar de su carácter imprevisible, Valentine destacó que este fenómeno es una característica distintiva y única de la región de Santa Bárbara. Aunque los incendios aparecen de manera aleatoria, forman parte de la identidad natural especial del área.