El ejercicio de revocación de mandato efectuado en enero en Oaxaca representa mucho más que un simple proceso electoral; se ha convertido en un pilar fundamental que consolida y fortalece a los gobiernos de izquierda en México, afirmó José Antonio Rueda Márquez, coordinador nacional de la Unidad de las Izquierdas. Este proceso histórico marca un precedente en la vida política del estado y tiene repercusiones significativas para el futuro democrático del país.
En conversación con La Raza Media, Rueda Márquez destacó que los oaxaqueños fueron pioneros al atreverse a organizar un proceso de revocación a mitad del periodo de un gobernador que dura seis años, algo sin precedentes en la región. Esta iniciativa permitió a la ciudadanía expresar su opinión en torno a la gestión gubernamental de manera directa y democrática, ratificando su compromiso con la participación cívica.
Durante este ejercicio, se evidenciaron diversas problemáticas sociales y políticas, como la percepción de nepotismo y corrupción, que fueron temas centrales en el debate público. A pesar de algunas controversias, como los señalamientos sobre votos ‘fantasma’, Rueda subrayó la importancia de aprender de este proceso y valoró la participación libre y voluntaria como un logro significativo en la libertad democrática para manifestar tanto acuerdos como desacuerdos con el desempeño del gobierno estatal.
Este evento no solo fortalece la transparencia y la rendición de cuentas sino que también es una clara muestra del empoderamiento ciudadano, que impulsa a los gobiernos de izquierda a gobernar con mayor legitimidad y escucha social. Sin embargo, Rueda alertó que la Cuarta Transformación (4T) debe mantenerse atenta y receptiva a las demandas ciudadanas para evitar caer en la marginación y el descontento social, tal como ocurrió con partidos políticos tradicionales como el PRI y el PAN.
Democracia para fortalecer modelo de la 4T
«La revocación de mandato es esencial para contar con elementos que reflejen el sentir de la ciudadanía. Representa el motor principal para alcanzar dos objetivos fundamentales si queremos que este proceso no se degrade desde su interior,» afirmó el coordinador.
«Primero, otorgar mayor poder al ciudadano, fomentar su participación activa y creciente con información completa; y segundo, establecer mecanismos efectivos para sancionar y castigar el uso indebido e ilegal de recursos públicos,» explicó.
El activista también añadió que la consulta revocatoria sirve como un instrumento crucial para contener progresivamente el autoritarismo y la antidemocracia, además de frenar la corrupción y la degradación en el ejercicio gubernamental.
En su evaluación del proceso oaxaqueño, Rueda Márquez afirmó que el resultado es positivo porque permitió la participación ciudadana de forma auténtica e intensa. Esta dinámica democrática es el pilar esencial sobre el que la 4T puede consolidar exitosamente su modelo de gobierno basado en la transparencia y la inclusión social.
No obstante, también reconoció que la revocación no estuvo exenta de intentos de manipulación, particularmente en redes sociales donde bots y narrativas conflictivas pretendieron desestabilizar el proceso. Esta estrategia simula ataques similares a los dirigidos a figuras nacionales como la presidenta Claudia Sheinbaum y al presidente Andrés Manuel López Obrador, replicando una campaña coordinada de desinformación.
Entre los actores críticos que intentaron socavar el proceso se encuentran la legisladora local por Movimiento Ciudadano, Alejandra García Morgan, el ex gobernador José Murat, el Partido del Trabajo estatal y personajes que, aunque casi desaparecidos políticamente, siguen intentando influir negativamente, como Héctor Sánchez.
Pese a estas adversidades, la participación ciudadana fue verdaderamente valiosa, especialmente de aquellos que expresaron sus inconformidades. Esta voz crítica es fundamental para ofrecer un balance real del sentir popular y para corregir el rumbo de las políticas públicas en sectores clave como la salud, seguridad, infraestructura y educación, en beneficio de los ciudadanos.
Finalmente, este ejercicio fortalece el uso de la reingeniería política y de la ciencia jurídica para mejorar la administración de justicia en Oaxaca, mostrando así un avance significativo en la gobernanza local y un camino prometedor para futuras evaluaciones y procesos democráticos en La Raza Media.