El secretario de Gobierno de Veracruz, Ricardo Ahued, informó que los cuerpos recuperados de una fosa clandestina en el municipio de Jáltipan, al sur de Veracruz, están siendo sometidos a pruebas de ADN con el objetivo de obtener su identificación oficial. Este proceso es fundamental para brindar respuestas a las familias afectadas y apoyar las labores de justicia en la región.
La fosa clandestina fue descubierta el jueves 5 de febrero en la comunidad de El Cocuital, donde la Fiscalía General del Estado (FGE) continúa realizando diligencias minuciosas para el esclarecimiento del caso. Hasta ahora, se han exhumado siete cadáveres que, según las primeras investigaciones, podrían estar relacionados con desapariciones denunciadas por familiares y colectivos de la sociedad civil.
Van siete cadáveres, dicen autoridades
Autoridades ministeriales confirmaron que en el lugar fueron encontrados y exhumados un total de siete cuerpos sepultados de manera ilegal. Se presume que la fosa fue utilizada por un grupo criminal que opera en la zona sur de Veracruz. Este hallazgo se logró a partir del testimonio de un empresario de Cosoleacaque, quien logró escapar tras ser secuestrado, aunque lamentablemente falleció horas después en un hospital.
Hallazgo ocurrió en sitio de cosecha
La comunidad de El Cocuital se encuentra aproximadamente a 30 minutos de la cabecera municipal de Jáltipan, muy cerca de los terrenos de la antigua Azufrera Panamericana, a un costado de la carretera Transístmica. La fosa fue localizada en medio de parcelas dedicadas a cultivos de maíz, plátano y cítricos, rodeada únicamente por árboles y sembradíos, sin casas en las inmediaciones, un escenario que facilita la comisión de estos delitos sin ser detectados fácilmente.
Hasta el momento, no se ha publicado un informe oficial que detalle la identidad de los cuerpos rescatados, lo que genera preocupación y angustia entre los familiares de personas desaparecidas y los colectivos de búsqueda que trabajan en Veracruz. Estos grupos han realizado intentos de acercamiento con las autoridades para ayudar en la identificación y para encontrar a sus seres queridos.
“Las investigaciones pertinentes se están llevando a cabo con rigor, y no adelantamos información que no sea precisa y confirmada”, expresó el funcionario, reflejando el compromiso de manejar este caso con la seriedad que exige el dolor de las familias afectadas.
Ricardo Ahued destacó la importancia de realizar los análisis de laboratorio para identificar a más allá de los cuatro o cinco cuerpos inicialmente sospechados, indicando que cualquier hallazgo adicional será transparentado y reportado oficialmente, sin ocultar ningún detalle.
Estas acciones forman parte de un esfuerzo conjunto para atender un tema delicado que aqueja a Veracruz y que involucra la búsqueda incansable de personas desaparecidas, quienes causan profundo sufrimiento social y familiar.
El secretario estuvo acompañado por la gobernadora Rocío Nahle en Coatzacoalcos, durante la reunión de la Mesa para la Construcción de la Paz realizada recientemente, donde se abordan estos casos para fortalecer la coordinación entre autoridades y mejorar la seguridad y justicia en la región.
Este hallazgo y la atención que ha recibido representan un paso significativo en la lucha contra los crímenes que han dejado una estela de desapariciones y dolor en Veracruz, esperando que la investigación avance con prontitud para brindar justicia y cerrar heridas a las familias afectadas.