En días recientes, se difundió el avistamiento de un oso negro, presumiblemente un ejemplar bebé, que fue registrado en un camino rural del ejido Finisterre, ubicado a poco más de 23 kilómetros al sur de la cabecera municipal de Francisco I. Madero, en Coahuila. Este evento ha despertado gran atención en la comunidad local debido a la rareza de tales encuentros en la región.
El encuentro fue captado por habitantes de la comunidad que, desde una camioneta y con la ayuda de un dispositivo móvil, grabaron al animal mientras caminaba por el camino de terracería. El video muestra al oso moviéndose con calma hasta que detecta la presencia del vehículo, momento en el que comienza a correr para evitar el acercamiento.
Oso buscó refugio
Posteriormente, el oso atraviesa una cerca de alambre, adentrándose en los matorrales donde desaparece de la vista de la cámara. En todo momento, el animal no mostró conducta agresiva; por el contrario, parecía asustado ante el seguimiento del vehículo y buscaba evitar el contacto humano.
Observan un presunto oso negro bebé en camino rural de La Laguna, captado en video que muestra su huida tímida ante la presencia humana.— La Raza Media Laguna (@LaRazaMediaLaguna) 27 de abril de 2026
Habitantes locales comentan que este tipo de osos suelen habitar en las zonas montañosas de la región, descendiendo ocasionalmente a comunidades rurales en busca de agua y alimento. No obstante, los avistamientos en municipios laguneros han sido escasos hasta ahora, lo que hace que esta observación sea particularmente significativa.
Tras el registro, el animal no ha sido visto nuevamente en la zona, y la comunidad insiste en la importancia de respetar su espacio natural, evitando lastimarlos y alertando a las autoridades correspondientes para que manejen la situación adecuadamente.
El oso negro americano, que es la única especie de oso presente en Coahuila, se encuentra principalmente en la Sierra Madre Oriental y en áreas turísticas como Arteaga, especialmente durante las estaciones cálidas. Esta especie está protegida por la ley debido a su importancia ecológica.
Es común que en busca de alimento, estos osos ingresen en zonas urbanas o rurales, razón por la cual se recomienda a la población no alimentarlos ni acercarse demasiado, para evitar riesgos tanto para las personas como para los animales.
Este suceso resalta la convivencia entre humanos y vida silvestre en La Laguna, recordando la necesidad de preservar los hábitats naturales y fomentar la coexistencia pacífica con las especies que habitan cercanas a las comunidades.